PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE HIDALGO

Silvia del Valle • Luz de Luz

† Como cada año, un tiempo de preparación para la gran solemnidad de la Pascua



Como cada año se llega la Cuaresma, un tiempo de preparación para la gran solemnidad de la Pascua. 

Algunos piensan que como el color litúrgico es el morado debemos estar tristes, pero yo creo que es un tiempo precioso para hacer una introspección y ver en qué podemos mejorar, qué cosas debemos cambiar para estar en línea con el camino que Jesús nos marca para llegar al cielo.

En una palabra, es un tiempo de conversión y el Papa León XIV nos ha dado en su mensaje algunas líneas para vivirla al máximo y qué mejor si es en familia.



Escuchar

En el mundo que nos ha tocado vivir existen muchas voces que nos gritan y nos distraen. 

Pero entre esas muchas voces, las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. 

Por esto es necesario que en nuestra casa siempre exista una Biblia, para que nuestros hijos estén familiarizados. 

Pero no basta tenerla a mano, es necesario leerla para escuchar la Palabra de Dios, en lo personal debemos dedicarle tiempo a esta lectura activa de la Biblia y en lo familiar también debemos destinar tiempos para leerla en familia.

Si tenemos hijos pequeños es bueno que tengamos en casa una Biblia para niños y hacer material didáctico, para que sea fácil acoger la Palabra de Dios en sus pequeños corazones. 

El tiempo de escucha en familia es un tesoro que debemos procurar y resguardar para tener una conversión del corazón. 

Ayuno

El ayuno consiste en la abstención voluntaria de ingerir alimentos o bebidas de forma total o parcial, durante un periodo determinado de tiempo; se puede usar por motivos médicos para perder peso o por motivos religiosos. 

Se trata de hacer una comida fuerte al día y dos colaciones más ligeras, las cuales, sumadas, no equivalen a una comida normal. 

También está la abstinencia, que consiste en dejar de comer carne roja los viernes de Cuaresma, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo a partir de los 14 años. 

Pero el Papa nos pide incluir también otras formas de privación destinadas a hacernos adquirir un estilo de vida más sobrio, ya que solo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana. 

Podemos enseñar a nuestros hijos a ayunar de las malas palabras, de las ofensas, de desobediencias y de lo que no les hace bien, sobre todo lo debemos hacer con el ejemplo, así que nosotros debemos participar activamente en este proceso de conversión de la Cuaresma.

Juntos

El camino de Cuaresma lo podemos realizar en soledad, pero nos costará más trabajo. 

Si lo hacemos en comunidad, en familia, podremos apoyarnos y sostenernos para que sea más propicio para la conversión del corazón. 

Esto no es otra cosa que compartir con los que no tienen lo que hemos podido ahorrar al hacer ayuno y abstinencia.

Esta es una práctica muy buena, ya que nos ayuda a darle un sentido más trascendente a no comer o dejar de lado lo que nos gusta. 

Nuestros hijos podrán comprender mejor y se sentirán llamados a hacerlo para poder compartir lo que ellos tienen con los que no lo tienen y lo necesitan. 

Así juntos viviremos esta Cuaresma de forma distinta, más activa e intensamente; todo es mejor y más fácil en familia. 

Saberse pecador

Si lo que buscamos es convertir el corazón, debemos comenzar con quitar todo lo que nos estorba, lo que ya no sirve y lo que lo empaña para hacerle espacio a lo nuevo a lo que el camino de Cuaresma nos va dejando. 

Por eso debemos acostumbrarnos a hacer un examen de conciencia a diario y darnos tiempo para reflexionar sobre nuestras acciones cotidianas. 

Primero que nada debemos hacerlo nosotros en lo personal y después educar a nuestros hijos para que lo hagan, y mientras más pronto mejor, así que debemos establecerlo como un estilo de vida desde que nuestros hijos tengan conciencia de sus actos. 

Para los pequeños podemos pedirles que nos platiquen lo que hicieron mal, o las travesuras que hicieron en el día, o las veces que no obedecieron; podemos guiarlos con preguntas sencillas que desde temprana edad puedan contestar. 

Para los más grandes existen muchas meditaciones, reflexiones y fórmulas para realizar el examen de conciencia; en todos los casos es bueno hacer una lista de lo que hay que cambiar o corregir. 

Es necesario entender que esto es un proceso y que no es fácil lograrlo, así que podemos comenzar con hacer un exámen de conciencia a la semana y luego procurar hacerlo poco a poco más seguido hasta que nuestros hijos lo hagan por sí solos y de forma cotidiana. 

La Cuaresma es un tiempo propicio para fomentar este buen hábito en nuestros hijos, y en nosotros también. 



Perdón

La Cuaresma es el tiempo de perdonar las ofensas, de ofrecer disculpas, de corregir los errores y, sobre todo, de tener abierto el corazón para recibir las gracias de parte de Dios, para poder llevar a cabo un cambio real en nuestra vida. 

Esto lo debemos pedir, pero también propiciar siendo más pacientes, comprensivos, consecuentes y buscar justificar antes que enjuiciar. 

No es fácil, pero podemos comenzar por nuestra familia y hacer alguna dinámica donde, una vez a la semana, expresemos lo que nos duele o molesta de los demás, y todos estemos con una actitud abierta, de escucha y con la intención de generar un cambio personal y familiar. 

También es tiempo de acudir a la confesión sacramental para pedirle a Dios el perdón de nuestras faltas, fortaleciendo así nuestro corazón con la Gracia de Dios y haciéndolo terreno fecundo donde la Palabra de Dios pueda ser acogida y dé frutos de conversión personal y familiar. 

Sé que no todos nuestros hijos pueden recibir este sacramento, pero los que puedan, ayudémoslos a hacerlo y para los más pequeños podemos asisitir al templo, al Santísimo o en nuestro altar familiar.

Propiciar un momento en el que le pidan a Dios perdón por lo que no han hecho bien, de acuerdo a su examen de conciencia que ya vienen haciendo en esta Cuaresma. 

Así lograrán vaciar el corazón y ayudaremos a que su conciencia se forme recta, sabiendo que hay cosas que están mal y que a veces las hacemos, pero que Dios nos perdona si acudimos a Él con humildad y sencillez. 

Deseo que esta Cuaresma sea un tiempo valioso de conversión personal y familiar, todo como preparación para vivir más intensamente la Semana Santa y una Pascua única.




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Ya iniciamos enero y no ha sido tan fácil trabajar para conseguir cumplir nuestros propósitos de año nuevo. ¿También te pasa a ti?

Propósitos medibles

De otra forma solo serán intenciones y le daremos mil vueltas porque es difícil aterrizar; es fácil llegar de esas intenciones a lo concreto si respondemos las preguntas básicas: ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué?

Motivaciones correctas

Es buen tiempo para también revisar si tenemos presa de intención con nuestros propósitos; es decir, si buscamos el mayor bien posible o si sólo estamos buscando nuestro bien o nuestro beneficio a pesar de que nos llevemos entre las patas a los que nos rodean.

Diseña estrategia

Como todo en la vida, es más fácil si tenemos orden, entonces podemos organizarnos para tratar de hacer un plan y tratar de poner fechas a las pequeñas metas que nos hemos puesto, considerar los aliados que tenemos para apoyarnos o las rutinas que debemos cambiar para conseguir lo que estamos buscando.

Manos a la obra

Una vez que tengamos la estrategia debemos estar listos para lanzarnos a realizar lo que hemos planeado pero estar abiertos a que las cosas quizá no saldrán como lo hemos pensado.

Redirecciona 

En el camino es necesario ir revisando cómo vamos, si nuestra estrategia es correcta o está adecuada a nuestras circunstancias, o si debemos hacer adecuaciones y hacer cambios para llegar a cumplir nuestras metas.


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Octubre está dedicado al Rosario y es excelente momento para comenzar a rezarlo en familia, no por miedo, sino por amor y agradecimiento a nuestra Madre Santísima.

Importancia

Es necesario que todos los miembros de la familia sepamos las 15 promesas de la Virgen para los que rezan El Rosario, se esta forma le daremos su lugar y lo rezaremos con muchas ganas y devoción. 

Los pequeños

Ahora hay muchos recursos para apoyarnos visualmente para que nuestros hijos comprendan lo que estamos diciendo: puede ser que ya estén impresas o puede ser que las imprimamos en casa. 

Tiempo para rezarlo

Es importante tener una hora fija para rezarlo mientras se hace el hábito, de esta forma es más sencillo que le demos su lugar. 

Podemos pedirle a alguno de nuestros hijos que sea el encargado de recordar que ya es la hora de rezarlo y así estará siempre atento y listo para rezar. 

Apoyo en tecnología

Ahora contamos con varias aplicaciones que nos ayudan a rezar El Rosario, como es Rosario Pro. 

Pero también hay una que nos ayuda a ofrecer el Rosario por un milagro: “Rosario. Milagro por México”. 

Rezar en familia

Es importante que recemos en familia porque “familia que reza unida, permanece unida”, y “un mundo que reza es un mundo en paz”; qué mejor que el jefe de familia sea quien invite a los hijos a rezar. 


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“A veces es difícil pero sería muy bueno que la familia completa pudiera entrar en una dinámica de oración y de vivencia de estos días santos”. 



La Semana Santa es la época del año que nos abre la puerta a la fiesta mayor que tenemos los católicos: la Pascua. 

A diario 

Conocer los signos de cada día resulta fundamental: Domingo de Ramos, Jueves Santo, Viernes Santo, Sábado Santo por la mañana y Sábado Santo por la noche con la Vigilia Pascual; Domingo: Jesús ha resucitado, estamos de fiesta. 

Compartir signos 

Es bueno platicar sobre estos signos para que estén atentos y vivan más cercanamente cada oficio que se realiza durante la Semana Santa. 

Ambiente idóneo 

A veces es difícil pero sería muy bueno que la familia completa pudiera entrar en una dinámica de oración y de vivencia de estos días santos.

Si tenemos que salir a trabajar, pues que nuestra actitud sea acorde a lo que estamos viviendo como familia y como Iglesia. 

De luto 

Los niños necesitan ver que vivimos lo que predicamos y que en verdad nos sentimos tristes por que Jesús ha sido aprendido, golpeado, martirizado y le han dado muerte. 

Estamos hablando de que debemos tener un estilo de vida acorde a lo que decimos ser, así que es muy bueno que estos días santos los vivamos con intensidad y sin pena. 

Presencia en oficios 

No importa que tengas pequeños, es cuestión de prepararte y tomar precauciones. 

Es muy probable que los más pequeños no aguanten los oficios completos calladitos y quietos, pero si podemos buscar lugares que tengan las mejores condiciones para que estén bien.  



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