Amar: un estilo de vida más allá de lo aparente
Algunos consideran que amar es una emoción, otros que es un sentimiento y otros que es una meta.
Para Fromm, el amor es un arte que hay que desarrollar; mientras que para Frankl es lo que le puede dar sentido a la vida.
Lamentablemente las tres primeras percepciones son las que más predominan, de manera que asociándola a una emoción solo “aman” cuando lo sienten.
Otros lo calculan, lo planifican y7o negocian, y otras personas hacen lo que sea para que los amen (incluso dejarse de amar).
Podemos definir que el amor es un acto de voluntad que implica aprender, reaprender, aceptar, perdonar, perseverar, cuidar y alimentar.
Aprender que el amor no está peleado con la verdad, que aunque es subjetivo (puede estar sujeto a diversas interpretaciones) tiene un objetivo, y es buscar el bien mayor del amado.
Reaprender que me puedo equivocar en las formas y que tal vez otros se equivocaron conmigo, pero se tiene la capacidad de amar y ser amados.
Si buscamos perfección en la imperfección nos vamos a frustrar y desilusionar, pero si nos guiamos en el amor perfecto cada vez lo podemos hacer mejor.
Aceptar que el otro es diferente a nosotros, pero igualmente merecedor y emisor de amor; que el otro tiene un pasado que no lo define, pero lo puede condicionar para llevar a cabo esa importante labor.
Perdonar es ir al pasado y regresar sano y salvo, y es que tal vez algunos no nos amaron como queríamos, sino como podían (hay varios lenguajes del amor).
Tal vez a otros les ganaron sus miedos y otros quizá no aprendieron, se quedaron en sus heridas emocionales; mirar atrás sería indispensable para entenderlos y comprendernos.

Psicólogo egresado de la UAEH.
Católico
Defensor de la Vida y la Familia
Colaborador del Centro de Atención integral a adultos mayores en CESAGI
(Centro Estatal de Atención Geriátrica)
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