PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE HIDALGO

Comunicaciones Sociales • Luz de Luz

† Las palabras pronunciadas para esta Jornada Mundial de las Comunicaciones se centraron en la esencia que cada ser humano guarda y que lo hace único e irrepetible, fueron las palabras de su Santidad el Papa León XIV


Por: Ivonne Lazcano & Filiberto Monter


«El rostro y la voz son rasgos únicos, distintivos, de cada persona», son las palabras con las que León XIV inicia su primer mensaje a los comunicadores del mundo para la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

«El rostro y la voz son sagrados. Nos han sido dados por Dios, que nos ha creado a su imagen y semejanza», dice el Papa, «rostros y voces humanas» no hechas por «algoritmos bioquímicos definidos».

«Simulando voces y rostros humanos, sabiduría y conocimiento, conciencia y responsabilidad, empatía y amistad, los sistemas conocidos como Inteligencia Artificial (IA) no solo interfieren en los ecosistemas informativos, sino también invaden el nivel más profundo de la comunicación, el de la relación entre las personas», alerta.

De esta forma, el Papa León XIV llama a «custodiar los rostros y las voces» y a «acoger con valentía, determinación y discernimiento las oportunidades que ofrecen la tecnología digital y la inteligencia artificial».

No renunciar al pensamiento propio

En el primer apartado, León XIV advierte sobre la los algoritmos que «debilitan la capacidad de escucha y de pensamiento crítico, y aumentan la polarización social».

Y alerta también sobre el uso de la IA, adoptada como “amiga”, «dispensadora de toda información, archivo de toda memoria, ‘oráculo’ de todo consejo».

«Renunciar al proceso creativo y ceder a las máquinas nuestras funciones mentales y nuestra imaginación, significa enterrar los talentos que hemos recibido para crecer como personas en relación con Dios y con los demás. Significa ocultar nuestro rostro y silenciar nuestra voz», dicta el Papa.

Ser o fingir: simulación de las relaciones y de la realidad

En el segundo apartado, León XIV alerta sobre el desplazamiento a diario que tenemos por nuestros flujos de información (feeds), pues no hay certeza de que estemos interactuando con otros seres humanos, o con “bots” o “influencers” virtuales.

En este mundo, los “chatbots” imitan sentimientos humanos y simulan relaciones que pueden resultar divertidas y “afectuosas”, pero a la vez engañosas, pues sustituyen relaciones.

Otro desafío que plantea el Papa en en este apartado es el de la parcialidad (en inglés: bias), ya que «los modelos de la IA están moldeados por la visión del mundo de quienes los construyen».

El riesgo es grande, refiere León XIV, pues todo puede llevar a la fabricación de  “realidades” y “alucinaciones” que se apropien de nuestros rostros y nuestras voces.

«La falta de verificación de las fuentes, junto con la crisis del periodismo de campo, que implica un trabajo continuo de recopilación y verificación de información en los lugares donde ocurren los acontecimientos, puede favorecer un terreno aún más fértil para la desinformación», dicta el Papa.

Una posible alianza

Ante las nuevas y “poderosas” herramientas digitales, en el tercer apartado León XIV nos habla de un gran desafío que incluso puede, sin darnos cuenta, reescribir la historia de la humanidad, incluida la historia de la Iglesia.

«El desafío que nos espera no es el de detener la innovación digital, sino el de guiarla», escribe el Papa, y hacer de los instrumentos tecnológicos unos aliados, pero bajo tres pilares fundamentales: responsabilidad, cooperación y educación.

De esta forma hace un enérgico llamado a quienes están en la cúspide de las plataformas online, a creadores y programadores de modelos de la IA, a legisladores nacionales y a las entidades reguladoras supranacionales, a las agencias de noticias y los medios de comunicación 

«Todos estamos llamados a cooperar. Ningún sector puede afrontar por sí solo el desafío de guiar la innovación digital y la forma de gobernar la IA. Es necesario, por tanto, crear mecanismos de protección», exhorta León XIV.

Y es por eso que llama a la educación en todos los niveles de la sociedad, a la alfabetización en los medios de comunicación, de información y en la IA, a tratar a los sistemas de algoritmos como herramientas.

«Es importante educar y educarse a usar la IA en modo intencional y, en este contexto, cuidar la propia imagen (foto y audio), el propio rostro y la propia voz, para evitar que vengan utilizados en la creación de contenidos y comportamientos dañosos como estafas digitales, ciberacoso, deepfakes que violan la privacidad y la intimidad de las personas sin su consentimiento», dicta el Papa. 


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