PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE HIDALGO

Huracán • Luz de Luz

† Ante la tragedia, en la Provincia de Hidalgo se promovió la ayuda entre personas de buena voluntad que fue distribuida a las zonas afectadas y con mayor necesidad

Por: Filiberto Monter

El 8 de octubre, el centro del país vivió un periodo de lluvias atípicas durante varias horas, lo que generó que ríos se desbordaran, cerros de derrumbaran, casas se inundaran y varias personas quedaran bajo los escombros de deslaves.

La Provincia de Hidalgo no fue ajena a las afectaciones, ya que en varios de los municipios que la integran se generaron daños y pérdidas humanas, principalmente en regiones serranas de Hidalgo, Puebla y Veracruz, de la Huasteca y la Otomí-Tepehua.


Zacualtipán

A escasos días de los lamentables hechos, Luz de Luz acudió a documentar en dos zonas con afectaciones directas en la Diócesis de Huejutla, como los municipios de Zacualtipán y Metztitlán.

Zacualtipán fue uno de los municipios afectados en la Sierra Alta de Hidalgo, donde familias enfrentaron deslaves y derrumbes ocasionados por las intensas lluvias.

En la localidad de Panotlán el panteón se vino abajo, por lo que personas se acercaban al cementerio para verificar si las tumbas de sus familiares tuvieron afectaciones.

Es en esta zona también abundó la caridad, con la habilitación de un centro de acopio por la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, con el envío de viveres ropa y artículos de primera necesidad a las zonas más afectadas, incluso de Veracruz.

Frase. “Esta caridad, esta obra no es para nosotros, es para que la gente también sienta el amor de nuestra Iglesia católica con todos nuestros hermanos necesitados”.

Metztitlán

En Metztitlán, enclavado en la Sierra Alta de Hidalgo, se perdieron los cultivos en más de 5 mil hectáreas y una capilla quedó totalmente inundada debido a las intensas lluvias. Las personas no solo se quedaron sin su fuente de trabajo y alimento, también tuvieron que ser evacuadas de sus casas, como en la localidad de San Cristóbal.

Pese a la emergencia, damnificados vieron la esperanza a través de un Cristo que representa mucho para ella y para su familia. 

Frase. “Para nosotros Cristo representa todo: la esperanza, la seguridad de que es quien nos respalda y que nunca nos deja solos”. 

Diócesis de Huejutla

Gracias a la colaboración de los sacerdotes Domingo Porfirio Cruz y Vicente Cortés, Luz de Luz pudo conocer que la Diócesis de Huejutla enfrentó severas afectaciones tras las intensas lluvias.

Los daños significativos se registraon en al menos 13 municipios, con puentes colapsados, incomunicación total o parcial de comunidades, pérdidas de cultivos, daños en viviendas y fallas prolongadas de energía y comunicación.

Entre las comunidades más afectadas resultaron: Huautla, Xochiatipan, Yahualica, Calnali, Tianguistengo, Chapulhuacán, Tepehuacán, Tlanchinol, San Agustín Metzquitititlán, Meztitlán y Tlahuiltepa.

Al menos seis sacerdotes de la diócesis funcionaron como vínculo directo con las comunidades, acompañando a familias, identificando necesidades y garantizando que la asistencia llegara sin intermediarios. 

Frase. “A largo plazo, ojalá que haya proyectos para reactivar el campo. La vida no se detiene y vamos más poco a poquito con la infraestructura. Ahora sí, a seguir sumándonos, seguir siendo solidarios, seguir siendo generosos con los que lo necesitan”.

Arquidiócesis de Tulancingo

En la Arquidiócesis de Tulancingo convergieron la caridad y la esperanza con la apertura de centros de acopio en los que no cesa la llegada de ayuda para los damnificados por las lluvias en Hidalgo, Puebla y Veracruz.

En Pachuca, Cáritas Pastoral Social se encargó de toda la operatividad con la participación activa de laicos que se organizaron con hasta 20 personas por turnos para la recepción de víveres, el armado de despensas y hasta el traslado a las localidades más necesitadas.

Hasta el último corte reportado, Cáritas Tulancingo informó que entre los tres centros de acopio habían trasladado 100 toneladas de ayuda para los daminificados.

Pese a la gran ayuda destinada aún hay muchos lugares a los que no ha sido posible llegar. 

Además de víveres, alimentos, herramientas, artículos de limpieza, ahora especialistas médicos se encargan de armar kits de salud. 

Frase. “La Iglesia ha respondido bien, yo creo que en la mayoría de las parroquias se ha podido crear una comunidad participativa, y es bueno dar ese mensaje de esperanza”.

Diócesis de Tula

En la Diócesis de Tula se abrieron centros de acopio que permitieron brindar ayuda a las Diócesis de Huejutla y Arquidiócesis de Tulancingo, en parroquias como: San Marcos, Atitalaquia, Progreso, Tepeji, Zimapán, Santiago Tlapanaloya e Ixmiquilpan.

“Vengan, vengan a donar a los centros de acopio, donde quieran, pero súmense, súmense con nosotros para que juntos podamos ayudar a nuestros hermanos damnificados”.


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