PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE HIDALGO

Provincia de Hidalgo • Luz de Luz


En la parroquia de San Agustín Tlaxiaca se llevó a cabo el II Encuentro Provincial de Pastoral Familiar, con la participación de más de 100 matrimonios de las diócesis de Tulancingo, Huejutla y Tula.

Como parte del objetivo, obispos, sacerdotes y agentes de Pastoral Familiar trabajaron para fortalecer los equipos parroquiales.

Al respecto, Marco Antonio Rivera García y Jacqueline Sánchez Monroy hablaron sobre el segundo encuentro realizado con matrimonios coordinadores de la Pastoral Familiar en la Provincia de Hidalgo.

La Guía para la Formación de Equipos Parroquiales de Pastoral Familiar consta de 60 páginas, con ocho apartados que incluyen temas como: “Criterios fundamentales para una pastoral renovada de la vida conyugal”; “Conceptos baásicos de Pastoral Familiar”.

“Etapas del Proceso de Pastoral Familiar”; “Los equipos de Pastoral Familiar diocesanos o parroquiales” (7 subtemas); “Sobre la formación integral de los agentes de Pastoral Familiar parroquial”; “Duración de los cargos”.

“Dinámica a seguir en las reuniones de Equipos Parroquiales de Pastoral Familiar (EPPF)”; y “Cese de los miembros del EPPF” (4 anexos).

Es con este tipo de materiales que buscan que los agentes de Pastoral Familiar tengan mejor preparación para atender a las familias ante la actualidad que se vive.

El matrimonio coordinador de la Pastoral Familiar en la provincia destacó la presencia además de sacerdotes coordinadores y de los tres obispos, como refuerzo al trabajo que realizan.

Además de este tipo de encuentros, la Pastoral Familiar en la provincia de Hidalgo convoca a reuniones mensuales, promueve los llamados “Círculos Familiares”, el proyecto “Velada para tres”, servicio a adultos mayores y acompañamiento a matrimonios jóvenes o matrimonios en crisis.

Por último, el matrimonio coordinador de la Pastoral Familiar, con más de 40 años de casados y 30 años de servicio en la Iglesia, mandaron un mensaje para que más parejas se sumen.



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Por: Filiberto Monter

“El jubileo se clausura, pero la misión continúa”, dijo Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez en la solemne Eucaristía de clausura del Año Jubilar “Peregrinos de Esperanza”.

El domingo 28 de diciembre, en el marco de la fiesta de la Sagrada Familia, las tres diócesis de la Provincia de Hidalgo clausuraron el Jubileo como en todas las iglesias particulares del mundo.

La Diócesis de Tula realizó la solemne clausura del Año Jubilar con la visita de la imagen del Señor del Calvario, llevada en peregrinación hasta la Catedral de San José y en procesión desde la capilla de la Sagrada Familia.

La Eucaristía fue presidida por Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez y concelebrada por el presbiterio reunido con la comunidad parroquial y diocesana.

Tulancingo y Huejutla

El mismo domingo, la Arquidiócesis de Tulancingo celebró el Jubileo de las Familias, marco para también clausurar el Año Jubilar.

Mons. Óscar Roberto Domínguez Couttolenc agradeció a Dios por el Año Jubilar, al subrayar que ha sido un signo de conversión personal y comunitaria para la Iglesia universal.

En Huejutla, en una Misa vespertina, Mons. José Hiraís Acosta Beltrán clausuró el Año Jubilar y pidió al presbiterio hacerlo también en sus parroquias.

“Que la luz de la esperanza cristiana pueda llegar a todas las personas, como mensaje del amor de Dios que dirige a todos”, refirió el señor obispo en un comunicado dirigido al presbiterio y fieles de la diócesis.


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Por: Filiberto Monter

Una de las fechas más significativas para el periódico Luz de Luz se cumple en este mes de enero: 30 años de haberse impreso por primera vez el órgano informativo que durante 15 años fue diocesano en Tulancingo y que en octubre de este mismo año cumplirá otros 15 de ser provincial.

“Con aprecios y desprecios” ha sido un largo caminar durante sus cuatro épocas, más de 400 ediciones en conjunto, seis directores, grandes colaboradores y apreciables bienhechores.

En un mundo actual que demanda una transición a lo digital, el periódico Luz de Luz, que se imprimiera por primera vez en enero de 1996, celebra con gran alegría su misión de «Ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio a toda criatura» (Mc 16,15).

Memoria en el tiempo

Es el padre Margarito Escorcia Reyes quien en una reunión de medios de comunicación hizo pública una línea del tiempo con la que fija el mes de enero de 1996 como la fecha de la primera edición del periódico Luz de Luz.

Tras esta memoria gráfica que posee referencias históricas desde la erección canónica de la Diócesis de Tulancingo hasta el año 2011, se encuentra un recorrido de más de 130 años en los que se encuentran publicaciones como “El Estandarte Católico”, el “Boletín Eclesiástico Diocesano”, revista “La Democracia Cristiana”, el boletín “ID… de Tulancingo”, boletín “Diálogo”, la revista “Catequesis” y el boletín “Sacerdos et Hostia”.

Todas estas publicaciones podemos catalogarlas en la historia como las referencias históricas que trazaron el camino de Luz de Luz, con el objetivo de informar y ayudar a formar en la fe católica a los fieles en una historia diocesana que está por cumplir 162 años.

Época 1

En el origen del periódico Luz de Luz aparece el nombre del Pbro. Rogelio Fernández Magaña (†), pionero y precursor de la que sería una “emocionante historia” que hoy cumple 30 años.

“Fue en la Asamblea Diocesana de octubre de 1995 en la que nos reunimos por primera vez y empezamos a fraguar este proyecto”, recuerda el padre Margarito, en ese tiempo diácono, convocado junto con otros tres sacerdotes para integrar el primer equipo editorial de la publicación.

Luz de Luz se hizo público con 16 páginas, edición quincenal con una línea evangelizadora que recogiera acontecimientos y también experiencias, planes y proyectos de las diversas comisiones pastorales.

Pero… ¿por qué el nombre de Luz de Luz?: “Lo tomamos inspirados en el Credo” narró el padre Margarito Escorcia. 

“En aquellos tiempos, el Papa Juan Pablo II pidió la reelaboración del Catecismo de la Iglesia Católica y contemplando una imagen de Cristo que estaba en el salón del Seminario donde nos encontrábamos reunidos, vino esa iluminación al padre Rogelio que con base en el Credo, con el que afirmamos nuestra fe en Cristo: luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero”.

Desde sus inicios, Luz de Luz ha querido ser un medio que proyecte a Cristo, luz de luz, que se encuentra también en su logotipo inicial y que se mantiene hasta ahora.

Esta primera época guarda la memoria del padre Rogelio Fernández Magaña (†), a quien se le describe como un hombre académico, entregado al estudio, a la lectura y quien desde que recibió la ordenación sacerdotal manifestó inquietud por los medios de comunicación.

A él se le atribuye el boletín diocesano “Diálogo” y la incursión de la Diócesis de Tulancingo en la radio con programas que hasta hoy se transmiten en la señal NQ.

Esta primera época en la que también hay incursión de seglares se extendió de 1996 hasta el año 2002.

Época 2

Tras la partida del Pbro. Rogelio Fernández Magaña (†), Mons. Pedro Arandadíaz Muñoz dejó la encomienda del periódico Luz de Luz al Pbro. Pánfilo Luis Romero Velázquez.

De esta forma, en el año 2002 inicia una segunda época del medio informativo, una encomienda que al padre Luis Romero le llegó de manera sorpresiva.

“Acepté y poco a poco me fui metiendo en el trabajo. Me gustó, fui sacando todo el trabajo. Recuerdo que eran desveladas”, comentó.

El padre Luis Romero mencionó en entrevista a los sacerdotes Arnoldo y Margarito Escorcia como parte de su equipo de apoyo, pero también a laicos Sarita, José Luis y Leandro, con labores de contabilidad, diseño, impresión y repartición; así como a empresarios bienhechores que apoyaron en el sustento del proyecto.

También narró que se vio en la necesidad de estudiar diseño gráfico: “Me metí a estudiar el Adobe, lo diseñaba yo (el periódico) y pues ya al final lo presentaba con Margarito y con otros. Estoy hablando del 2002 cuando empecé, hasta el 2008. Fue todo ese periodo que estuvimos haciendo el periódico”.

En esta segunda época el periódico pasó a solo tener la portada a color y sus interiores a una tinta (blanco y negro), de 12 páginas; posteriormente fue cambiando en formato, calidad en el papel de impresión, colaboradores, 

La segunda época en la historia de Luz de Luz fue un parteaguas para pasar a ser un medio provincial, como lo platicó el padre Margarito Escorcia. 

Época 3

La tercera época se convirtió en la de mayor duración en la historia del periódico Luz de Luz, que se extendió por poco más de 13 años, con su extensión a toda la Provincia de Hidalgo y la participación de tres sacerdotes como directores.

Es el padre Yaír Ortega, quien junto con un grupo de sacerdotes, en el marco del XX Encuentro Nacional de Responsables para la Pastoral de la Comunicación Social del 2010, se fijan el objetivo de reimprimir el periódico Luz de Luz.

De esta forma, el 22 de octubre de 2011, entonces fiesta del beato Juan Pablo II, se publicó el primer número a 12 páginas y con un tiraje de 10 mil ejemplares; apenas cinco meses después el impreso se ampliaría a 16 páginas y 12 mil ejemplares.

En la recién creada Arquidiócesis de Tulancingo ya se encontraba como II arzobispo Mons. Domingo Díaz Martínez, quien vio pertinente que se retomara el proyecto.

Mons. Domingo Díaz Martínez recuerda que desde que supo que existía Luz de Luz pensó en retomarlo y además llevarlo a la provincia: “El nombre me gustó, porque el Señor luz del mundo había que llevarlo a las familias, a las comunidades de toda la provincia para trabajar juntos. Y Luz de Luz nos ayudó a caminar juntos”.

De esta forma el periódico Luz de Luz se imprimió de manera ininterrumpida durante más de 13 años, con la dirección del padre Yaír Ortega y el trabajo de un equipo de laicos comprometidos en áreas como prensa, diseño, redes sociales y administración.

Además de quienes participaron como colaboradores, bienechores, distribuidores, obispos y sacerdotes que le abrieron la puerta al periódico en las Diócesis de Tulancingo, Huejutla y Tula.

Desde el inicio de esta tercera época la presidencia del medio fue encomendada al obispo de Huejutla en turno, por lo que primeramente fue Mons. Salvador Rangel Mendoza y después Mons. José Hiraís Acosta Beltrán.

A lo largo de esta tercera época el periódico tuvo al menos tres reestructuraciones generales, sobre todo en imagen y diseño para una mejor aceptación en la Provincia de Hidalgo.

Las coberturas del medio se extendieron a las tres diócesis, también lo hicieron a nivel nacional con dos visitas papales (Benedicto XVI en 2012/Francisco en 2016).

Es en esta tercera época el periódico logró dos coberturas internacionales: la Jornada Mundial de la Juventud (Panamá 2019) y la Jornada Mundial de la Juventud (Lisboa 2023).

Uno de los retos que enfrentó Luz de Luz en esta época fue la pandemia del Covid-19, por lo que ante la difícil situación social, de salud y económica, el periódico se dejó de imprimir y se distribuyó digitalmente a través de las nuevas tecnologías.

“Estaba en la parroquia del Buen Pastor y tuve la oportunidad de participar con los medios de comunicación, concretamente como director del periódico”, explicó el padre Zenón Flores Olvera.

En entrevista recordó en ese entonces a su equipo de colaboradores como Adriana Olvera, Nallely, Marcelo, Mary, Filiberto Monter: “Eran unas oficinas más o menos preparadas para ustedes, tratando de ofrecerles lo mejor que se podía”.

“Se hacían programaciones de todo el año, de algunos artículos, de contenido con toda la provincia”, agregó.

Por su parte, el padre Josafat Lozada González narró que fue en el 2019 cuando Mons. Domingo Díaz Martínez lo nombra como director.

“Fue muy breve el tiempo, fue un año y unos cuantos meses porque llegó el cambio en tiempo de pandemia, en el 2020”, recordó.

Para el padre Josafat Lozada defender el proyecto fue parte de su labor, ya que el periódico fue separado de la Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación para que se formalizara como un medio diocesano y provincial.

Época 4

La latente cuarta época se empieza a gestar concretamente a finales del año 2023, cuando Mons. Domingo Díaz Martínez sugiere que el proyecto sea dirigido por laicos, con asesoría de sacerdotes.

Es entonces que a principios del año 2024 comienza a ser coordinado por Adriana Olvera Herrera y Filiberto Monter Santiago, con los aportes de Vannesa Quiñones y Alonso Ángeles. 

En octubre de 2024, oficialmente Filiberto Monter Santiago asume la dirección del proyecto, reorganiza un equipo de laicos y se reactivan las reuniones provinciales de medios de comunicación, con la guía de Mons. José Hiraís Acosta Beltrán.

Desde entonces el equipo editorial retomó sus reuniones mensuales de evaluación, planeación, activación y trabajo no sólo en el impreso que llega a las parroquias, sino también en las plataformas digitales.

Las coberturas se expandieron a toda la provincia, se vincula la comunicación digital con las diócesis, seminarios y parroquias; se crea un canal de WhatsApp y se distribuyen los contenidos digitales a través de esta comunidad.

En el marco del Jubileo de la Esperanza se da cobertura al Jubileo del Mundo de la Comunicación en Roma, se organiza un primer foro provincial y se emprende la campaña “Hicimos de nuestro storytelling un hopetelling”, proyecto con el que Luz de Luz gana el Cepcom Awards como mejor Proyecto Digital.

Hoy, a 30 años de distancia, Luz de Luz es el medio de Iglesia referente en el estado de Hidalgo que continúa llegando impreso a las parroquias, que genera contenido digital propio y que vive una cuarta época, con sus “aprecios y desprecios”, sin olvidar la encomienda principal: «Ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio a toda criatura» (Mc 16,15).


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† El encuentro, que se realiza cada cinco años, se enmarcó en el Jubileo de la Esperanza convocado por el Papa Francisco como un tiempo de renovación espiritual y compromiso con la misión universal.

Con el lema “Discípulos misioneros: peregrinos de esperanza, artesanos de paz”, la Arquidiócesis de Puebla fue sede del XVII Congreso Nacional Misionero (CONAMI), celebrado del 6 al 9 de noviembre. 

El Congreso se consolidó como un signo de sinodalidad misionera al reunir a más de 5 mil agentes de pastoral, consagrados, laicos, religiosos y seminaristas de todo el país, quienes compartieron momentos de oración, reflexión y discernimiento pastoral bajo el espíritu de caminar juntos como Iglesia en salida.

Provincia Hidalgo 

La Provincia Eclesiástica de Hidalgo tuvo una participación destacada en este encuentro en el que laicos, seminaristas, religiosas y religiosos acudieron con la convicción de que toda misión verdadera comienza por un proceso de conversión personal, para luego ser llevada a cada una de sus comunidades y diócesis.

“La conversión empieza desde uno mismo”, compartieron varios de los asistentes durante los espacios de convivencia y oración. 

Ese principio se convirtió en un hilo conductor dentro de los trabajos del Congreso, al recordar que nadie puede anunciar esperanza y paz sin antes cultivarlas en su propio corazón.


Pbro. Hipólito Escorcia Achautla 

Arquidiócesis de Tulancingo

Dirigió un mensaje al recordar la identidad esencial del discípulo misionero; su exhortación principal se convirtió en un eco que resonó entre los asistentes:
“Seamos esos misioneros de esperanza que nuestra Iglesia necesita”.

El sacerdote subrayó que la misión no se limita a la asistencia a un evento nacional, sino que nace desde la propia comunidad eclesial. 

“Venimos representando a la Arquidiócesis de Tulancingo, pero destacar que así como un grupo de personas estamos en el Congreso, otro grupo se ha quedado en sus parroquias orando por nosotros”.

Sem. Julián Bueno Godoy 

Diócesis de Huejutla

Uno de los testimonios fue el del seminarista Julián Bueno Godoy, de la Diócesis de Huejutla, quien compartió el impulso espiritual que dejó el encuentro: “Estamos muy contentos de estar en este Congreso; estos espacios nos impulsan, nos dan fuerza”.

En su mensaje hizo un llamado a todos los agentes de pastoral al recordar que la misión no es exclusiva del clero o de los consagrados, sino una vocación que abarca a toda la Iglesia. 

“Recuerden que desde sus trincheras: catequistas, ministros, monaguillos, todos somos misioneros; y como dice el Papa León XIV, todos estamos invitados a llevar la misión a quien más lo necesita”.

Voces del Congreso

A lo largo de cuatro días, diversas personas de la Iglesia ofrecieron ponencias centradas en la misión, la realidad latinoamericana y el papel de México en la evangelización. 

Cada uno aportó un matiz distinto, pero convergente, al llamado a ser peregrinos de esperanza y artesanos de paz.

Dr. Rodrigo Guerra López

Pontificio Consejo para América Latina

El doctor Rodrigo Guerra presentó una ponencia pastoral y teológica, al subrayar que Latinoamérica mantiene una vocación misionera única, marcada por la cercanía a los pobres, la fuerza de la comunidad y la identidad mariana.

Su reflexión central giró en torno a que la misión no es un programa ni una estrategia, sino un encuentro vital con Cristo que transforma al discípulo desde la verdad y la misericordia.

Destacó que México, como corazón espiritual del continente, tiene una responsabilidad especial: “Ser un faro de reconciliación en medio de tantas heridas sociales”.

Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal

Conferencia del Episcopado Mexicano

Durante su intervención, Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), profundizó en uno de los ejes centrales del Congreso: la sinodalidad entendida desde la misión. 

Desde el inicio de su ponencia subrayó una afirmación que marcó el tono de su mensaje: “Hemos estado reflexionando que toda la misión es de Jesús, no es nuestra”.

Insistió en que ningún discípulo puede vivir ni anunciar el Evangelio de manera aislada: “No hay discípulo que esté destinado a peregrinar solo”.

Mons. Roberto Domínguez Couttolenc M.G.

Arquidiócesis de Tulancingo - Dimensión Episcopal de la Pastoral de la Misión

Como anfitrión cercano para los participantes de Hidalgo, Mons. Roberto Domínguez Couttolenc enfatizó en la necesidad de una Iglesia en salida que no se acomode, e invitó a “recuperar la alegría de salir al encuentro del otro”.

Subrayó que la misión no se reduce a actividades, sino a actitudes evangélicas, a mirar la realidad con compasión y a comprometerse con la paz desde la suavidad del corazón.

Recordó que la Virgen de Guadalupe sigue siendo Madre y maestra de todo misionero, pues en su mirada se revela la ternura de Dios hacia los pueblos originarios, hacia los humildes y hacia quienes sufren exclusión.

Mons. Joseph Spiteri

Nuncio Apostólico en México

Con firmeza pastoral expresó un llamado directo a todos los agentes misioneros:
“No podemos ser artesanos de paz sin pedir la gracia de la conversión”.

En su mensaje, Mons. Joseph Spiteri destacó también la centralidad de Nuestra Señora de Guadalupe para la misión en México y en toda América Latina. 

Recordó que el Papa ha señalado repetidamente el milagro guadalupano como un signo de la acción evangelizadora de Dios en estas tierras: “La Virgen es la estrella de la evangelización”.

Papa León XIV

En un emotivo mensaje enviado para el XVII Congreso Nacional Misionero CONAMI, el Papa León XIV expresó su cercanía a los agentes de pastoral reunidos en Puebla y agradeció profundamente su entrega cotidiana.

Aunque breve, el mensaje fue contundente al destacar «la generosidad con la que los misioneros sostienen la obra evangelizadora».

«La importancia de la oración y el sacrificio como fuerza que impulsa la misión; el llamado a ser luz en medio de las heridas sociales de México, especialmente donde prevalecen la violencia, el abandono y la indiferencia».


Concluyó encomendando la misión de México y de toda Latinoamérica a la Virgen de Guadalupe: «Madre de la Evangelización del Continente».



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Por: Filiberto Monter

A manera de editorial.

Luz de Luz cumple 14 años de llevar la Buena Nueva a la Provincia de Hidalgo, en medio de una latente cuarta época que vive también su transición a lo digital con el uso de las nuevas tecnologías.

Caminando Juntos, unidos y organizados, con reuniones mensuales en el que participa el equipo editorial, se sientan las bases de lo publicado en el medio impreso, las redes sociales y la producción audiovisual.

Y en este último año cobró un valor especial al adoptar la misión del Papa Francisco, de feliz memoria, en el marco del Jubileo de la Esperanza: hacer de nuestro storytelling un hopetelling.

La misión se ha extendido ahora con coberturas en las tres diócesis de nuestra provincia, como el recorrido de la reliquia de San Judas Tadeo, Semana Santa, aniversarios sacerdotales, fiestas patronales y eventos parroquiales, todo con una línea editorial en la que convergen la Iglesia y sociedad.

En camino está la celebración por los 30 años del primer periódico Luz de Luz impreso, fecha que conmemoraremos en enero del año 2026.

Obispos, sacerdotes, empresarios y bienhechores, gracias por su respaldo y apoyo; y a ustedes amigos lectores, gracias por sus likes, comentarios, vistas y replicaciones de nuestro contenido basado en un periodismo de paz.

A sus intenciones y oraciones nos encomendamos.


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Por: Filiberto Monter

El 8 de octubre, el centro del país vivió un periodo de lluvias atípicas durante varias horas, lo que generó que ríos se desbordaran, cerros de derrumbaran, casas se inundaran y varias personas quedaran bajo los escombros de deslaves.

La Provincia de Hidalgo no fue ajena a las afectaciones, ya que en varios de los municipios que la integran se generaron daños y pérdidas humanas, principalmente en regiones serranas de Hidalgo, Puebla y Veracruz, de la Huasteca y la Otomí-Tepehua.


Zacualtipán

A escasos días de los lamentables hechos, Luz de Luz acudió a documentar en dos zonas con afectaciones directas en la Diócesis de Huejutla, como los municipios de Zacualtipán y Metztitlán.

Zacualtipán fue uno de los municipios afectados en la Sierra Alta de Hidalgo, donde familias enfrentaron deslaves y derrumbes ocasionados por las intensas lluvias.

En la localidad de Panotlán el panteón se vino abajo, por lo que personas se acercaban al cementerio para verificar si las tumbas de sus familiares tuvieron afectaciones.

Es en esta zona también abundó la caridad, con la habilitación de un centro de acopio por la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, con el envío de viveres ropa y artículos de primera necesidad a las zonas más afectadas, incluso de Veracruz.

Frase. “Esta caridad, esta obra no es para nosotros, es para que la gente también sienta el amor de nuestra Iglesia católica con todos nuestros hermanos necesitados”.

Metztitlán

En Metztitlán, enclavado en la Sierra Alta de Hidalgo, se perdieron los cultivos en más de 5 mil hectáreas y una capilla quedó totalmente inundada debido a las intensas lluvias. Las personas no solo se quedaron sin su fuente de trabajo y alimento, también tuvieron que ser evacuadas de sus casas, como en la localidad de San Cristóbal.

Pese a la emergencia, damnificados vieron la esperanza a través de un Cristo que representa mucho para ella y para su familia. 

Frase. “Para nosotros Cristo representa todo: la esperanza, la seguridad de que es quien nos respalda y que nunca nos deja solos”. 

Diócesis de Huejutla

Gracias a la colaboración de los sacerdotes Domingo Porfirio Cruz y Vicente Cortés, Luz de Luz pudo conocer que la Diócesis de Huejutla enfrentó severas afectaciones tras las intensas lluvias.

Los daños significativos se registraon en al menos 13 municipios, con puentes colapsados, incomunicación total o parcial de comunidades, pérdidas de cultivos, daños en viviendas y fallas prolongadas de energía y comunicación.

Entre las comunidades más afectadas resultaron: Huautla, Xochiatipan, Yahualica, Calnali, Tianguistengo, Chapulhuacán, Tepehuacán, Tlanchinol, San Agustín Metzquitititlán, Meztitlán y Tlahuiltepa.

Al menos seis sacerdotes de la diócesis funcionaron como vínculo directo con las comunidades, acompañando a familias, identificando necesidades y garantizando que la asistencia llegara sin intermediarios. 

Frase. “A largo plazo, ojalá que haya proyectos para reactivar el campo. La vida no se detiene y vamos más poco a poquito con la infraestructura. Ahora sí, a seguir sumándonos, seguir siendo solidarios, seguir siendo generosos con los que lo necesitan”.

Arquidiócesis de Tulancingo

En la Arquidiócesis de Tulancingo convergieron la caridad y la esperanza con la apertura de centros de acopio en los que no cesa la llegada de ayuda para los damnificados por las lluvias en Hidalgo, Puebla y Veracruz.

En Pachuca, Cáritas Pastoral Social se encargó de toda la operatividad con la participación activa de laicos que se organizaron con hasta 20 personas por turnos para la recepción de víveres, el armado de despensas y hasta el traslado a las localidades más necesitadas.

Hasta el último corte reportado, Cáritas Tulancingo informó que entre los tres centros de acopio habían trasladado 100 toneladas de ayuda para los daminificados.

Pese a la gran ayuda destinada aún hay muchos lugares a los que no ha sido posible llegar. 

Además de víveres, alimentos, herramientas, artículos de limpieza, ahora especialistas médicos se encargan de armar kits de salud. 

Frase. “La Iglesia ha respondido bien, yo creo que en la mayoría de las parroquias se ha podido crear una comunidad participativa, y es bueno dar ese mensaje de esperanza”.

Diócesis de Tula

En la Diócesis de Tula se abrieron centros de acopio que permitieron brindar ayuda a las Diócesis de Huejutla y Arquidiócesis de Tulancingo, en parroquias como: San Marcos, Atitalaquia, Progreso, Tepeji, Zimapán, Santiago Tlapanaloya e Ixmiquilpan.

“Vengan, vengan a donar a los centros de acopio, donde quieran, pero súmense, súmense con nosotros para que juntos podamos ayudar a nuestros hermanos damnificados”.



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