† El arquitecto René Ortega y el Pbro. Ángel de Jesús Díaz Sauza dieron a conocer detalles a los fieles
Con la finalidad de dar identidad y mayor funcionalidad a la Vicaría Fija de la Inmaculada Concepción, el arquitecto René Ortega, junto con el Pbro. Ángel de Jesús Díaz Sauza, presentaron un proyecto de reconstrucción y remodelación que busca dotar al templo de un diseño clásico, espacios amplios y servicios dignos para los fieles.
La propuesta presentada ante la comunidad de La Cañada, en Tulancingo, contempla una nave principal con presbiterio, Sagrario y confesionario, además de un bautisterio con un espacio para la celebración de sacramentos.
En la planta alta se proyecta una capilla para 50 personas, pensada para Misas de cuerpo presente, lo que permitirá celebrar ceremonias simultáneas junto con la nave mayor.
El plan incluye también la construcción de la casa parroquial, oficinas, Sacristía, sala de espera, bodegas y garaje.
Para la formación de la feligresía se diseñó un espacio para la Escuela de la Fe, equipada con dos aulas pequeñas, un aula mediana y un aula magna con capacidad para hasta 100 personas.
La obra contempla servicios sanitarios adecuados: cuatro baños para hombres y cuatro para mujeres, además de espacios amplios para el uso comunitario.
3 ventanas están proyectadas en la fachada, que representen a la Santísima Trinidad
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la creación de un mausoleo con cerca de mil espacios (resteros o criptas), pensado como respuesta a la saturación de los panteones de Tulancingo y a la distancia que deben recorrer los habitantes de La Cañada para llegar al panteón municipal.
El diseño exterior busca reflejar la identidad católica y fue en la fachada del templo donde el Pbro. Ángel de Jesús Díaz tuvo mayor participación.
Su propuesta busca plasmar, a través de la arquitectura, simbolismos que transmitan la fe: tres ventanas que representan a la Santísima Trinidad, un campanario de entre 15 y 18 metros coronado por una cruz, y accesos con escalinata y rampa para personas con discapacidad.
El proyecto se impulsa como un esfuerzo colaborativo que suma el apoyo de la comunidad y de bienhechores.
De acuerdo con la proyección presentada, la obra podría concluir en un lapso aproximado de tres años, consolidando así un espacio digno y representativo para la vida eclesial en La Cañada.
Deja un comentario