De la Profecía a la Apocalíptica en la Biblia
† Un futuro con figuras e imágenes como código para interpretar lo que Dios pide
Te he presentado a mis amigos los Profetas, quienes supieron escuchar a Dios en el contexto histórico que estaba viviendo su pueblo y supieron traducir el mensaje de salvación e invitación a la conversión en sus propias palabras, con su propio estilo literario y según podía entenderlo el pueblo sencillo.
Supieron escuchar a Dios en el contexto histórico que estaba viviendo su pueblo y tradujeron el mensaje de salvación e invitación a la conversión en sus propias palabras, con su propio estilo literario y según podía entenderlo el pueblo sencillo.
Por eso sus oráculos son breves y fáciles de memorizar, y con el paso del tiempo se fueron recogiendo y agrupando en la forma en que han llegado a nosotros actualmente.
Sin embargo, la Palabra que Dios nunca deja de comunicar a su pueblo santo no siempre fue pronunciada ni por la Ley, que es una sola y no se le puede hacer ninguna añadidura ni corrección; ni por los Profetas, que supieron interpretar la Ley como Palabra de Dios y aplicarla a las situaciones concretas del pueblo.
Sino que también fue tomando otras formas literarias propias del devenir de la historia y así es como se pasa de la Profecía a la Apocalíptica.
Podemos considerar la Apocalíptica heredera de la Profecía, pero nunca como un tipo de profecía; más bien llega a anunciar un futuro también inmediato con figuras e imágenes que son un código para interpretar lo que Dios pide al pueblo.
El apocalíptico conoce la realidad divina como modelo ideal a realizar en la concreción histórica y decodifica de tal manera el mensaje que se vuelve necesaria
la interpretación para comprender adecuadamente el mensaje de salvación; así es como surge la Apocalíptica en Israel y en el mundo bíblico.

Ordenado sacerdote el 11 de junio de 1993, Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Gregoriana de Roma. Párroco en la parroquia de San José, col. Piracantos, en Pachuca, Hgo. Vicario Episcopal de Pastoral de la Arquidiócesis de Tulancingo
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