† La delegación con misioneros de las 3 diócesis compartió la alegría de participar en el congreso nacional celebrado en San Luis Potosí
Gran presencia tuvo la Provincia de Hidalgo en el XV Congreso Nacional Juvenil Misionero (CONAJUM) 2026, con sede en la Arquidiócesis de San Luis Potosí del 23 al 26 de julio, al asistir con 166 misioneros, entre jóvenes, religiosas, un diácono, sacerdotes y la presencia de Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc.
La Arquidiócesis de Tulancingo, con 128 participantes, fue la segunda delegación con mayor número de representantes, según lo expuesto por organizadores, solo por detrás de la representación sede.
Pahuatlán, Huasca, Omitlán, Atotonilco el Grande, Acatlán, Tizayuca, Nuevo Tizayuca,, Haciendas Tizayuca, Sadasi Tizayuca, Apan, Tepeapulco, Tulancingo, Santuario Nuestra Señora de los Ángeles, La Divina Providencia, Xicotepec, Mineral de la Reforma, Pachuca y Acaxochitlán, además de religiosas de la congregación HCJSMMI, PAJ, Pandillas, Monaguillos y Misioneros, entre las comunidades que sumaron asistentes.
De la Diócesis de Huejutla se sumaron otros 35, de los cuales 32 corresponden a la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de Pisaflores, y dos más de la parroquia de San Pedro Chapulhuacán, además de la presencia del diácono Juan Julián Bueno Godoy.
La mayoría son integrantes de jóvenes de un grupo que va tomando el perfil de misionero y que durante este mes tendrán su primera misión en una parroquia; de la Diócesis de Tula se reportaron tres asistentes.
166 misioneros de la Provincia de Hidalgo participaron en el XV Congreso Nacional Juvenil Misionero
En entrevista para Luz de Luz, coordinadores asistentes pudieron responder a la pregunta: “¿Qué implica ser misionero en la Provincia de Hidalgo?”, a través de la cual compartieron la alegría de asistir al CONAJUM 2026.
Para el Pbro. Hipólito Escorcia Achautla, director diocesano de Misiones en la Arquidiócesis de Tulancingo, ser misionero implica asumir tres cosas: confianza, disponibilidad y valentía, “en las que voy con la conciencia de lo que Dios quiera, donde Dios lo quiera y como Él lo quiera”.
Para la Hna. Claudia del Pino Guerrero, de la Congregación Carmelitas Misioneras de Santa Teresa, ser misionero implica “ir con pie descalzo, con delicadeza, con cuidado, respetando los valores” que tiene el grupo de jóvenes que coordina en la Huasteca poniente.
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