PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE HIDALGO

Día de muertos archivos - Luz de Luz

† El Xantolo no solo tiene importancia en la vida del pueblo como ceremonia o fiesta, sino que además se centra en uno de los núcleos centrales de su identidad y cosmovisión, pues tienen la oportunidad de comprender el origen y el ser del universo y del hombre. 



La huasteca es mosaico rico y hermoso en tradiciones, costumbres, lengua y muchos elementos más, elementos vivos que se han mantenido hasta nuestros días, la huasteca es un espacio geográfico concreto que por donde uno la observe, podrá encontrar su riqueza histórica cultural, quien tiene la oportunidad de conocer la huasteca puede constatar esto que hemos dicho.

Hoy quiero hablarles de una tradición férrea, una tradición que quizás a mi punto de vista sea la más fuerte, la más viva y la más esperada por todos los huastecos y no huastecos, pues quien la conoce, puede entender el trasfondo de la trascendencia de la vida humana, pues si bien es cierto, el ser humano se ha preguntado por el más allá, pregunta fundamental en la conciencia de toda persona y aunque la muerte continúa siendo un misterio, cuando llega a nuestras vidas nos lastima y nos duele, pero más tarde, después de que la fe nos fortalece, nos anima y nos consuela, precisamente esta tradición, es una excelente catequesis que nos enseña a celebrar la muerte, pues hemos entendido el sentido de la trascendencia, de la divinidad.    

Es hasta entonces cuando con alegría celebramos la muerte, se escucha paradójico, pero así es, en México nos burlamos de la muerte, le salimos al encuentro con alegría, con sones, con comida, con danzas, con cohetes, con incienso, con flores, con velas, pues esperamos a los que han regresado a lado de Dios, pues para pasar al Reino Celestial, necesitamos pasar por la muerte física y por eso nos alegramos y nos burlamos de ella, porque en ella no acaba la vida, sino hemos obtenido vida en abundancia. 

Esta celebración de la muerte, en México tiene una peculiaridad ya que a lo largo y ancho, es celebrada según sus tradiciones y costumbres, según los elementos de su región, volviéndose esta fiesta muy icónica en nuestro país, por eso no debemos pasar la fiesta de día de muertos en la huasteca hidalguense, conocida bajo el nombre de “Xantolo”.

Aunque resulta un poco difícil hablar del tema, lo haremos tocando lo más principal de esta hermosa tradición huasteca, resulta difícil, puesto que es una tradición muy profunda y con muchísimos elementos que contiene, pero no queremos pasar por alto esta emblemática fiesta ahora que abordamos nuestra querida Huasteca Hidalguense.  

Huejutla de reyes es conocida como la capital de la huasteca hidalguense, por tanto es el lugar más icónico para vivir esta festividad, pues es en este lugar donde realizan el tradicional y monumental altar, donde muchos visitantes vienen a este lugar y ser partícipes de esta hermosa tradición, sin embargo el xantolo no solo se vive en Huejutla, sino en toda la huasteca.  

Al introducirse el catolicismo mediante la evangelización en nuestras tierras, por la dificultad de nuestros indígenas en pronunciar las palabras latinas fue así como nació el término xantolo, este término proviene de una fusión entre el latín y el náhuatl, derivándose específicamente de la palabra latina sanctorum (término que significa: “de los santos”).  

Esta celebración es tan larga que nos da oportunidad de ver el verdadero y profundo sentido de esperar a nuestros seres queridos que se nos ha adelantado y que tarde o temprano nosotros también participaremos de esa trascendencia. Esta fiesta humana-sagrada, es el reencuentro con los antepasados que hay esperarlos con alegría y con lo que les gustaba aquí en la tierra.

Se cree que con la festividad de San Miguel Arcángel (29 de septiembre), el cielo se abre y salen las ánimas para ser esperadas por sus familiares, por lo que en este día se coloca la primera ofrenda, posteriormente se coloca la segunda ofrenda el 18 de octubre, fiesta de San Lucas Evangelista, la fiesta va comenzando poco a poco, todo se va preparando para vivir su esplendor, un viernes o sábado antes al primero de noviembre, se realiza el tianguis grande como le es conocido, un mercado especial donde la gente va gustosa para comprar y prepararse porque los días de centrales de la fiesta están cerca.

En estos días que sobran para la gran fiesta la gente comienza a acarrear leña, pues muchas veces se mata el cerdo, algunos otros compran carne, llevan a  sus casas, plátanos, maíz, alfarería (figuras de barro propias para xantolo), velas tradicionales, papel picado, incluso mantelería nueva, varas y flores para la realización del arco, donde se reúnen en familia para preparar todo en los días consecutivos. 

Así que pronto tiene que estar el arco de nuevo arreglado, pues desde el inicio de xantolo fue colocado, siendo éste un elemento importante que no debe faltar; fiesta que a la vez de celebrarla, nos permite hacer comunidad y momentos de fraternidad y convivencia.

El 30 de octubre es el inicio del esplendor del xantolo, en esta fecha comienza la gran fiesta dedicada a nuestros muertos junto con los días de noviembre, son los días que son vividos con gran alegría, emoción y piedad, se han preparado por mucho tiempo para esperar a sus seres queridos; las velas comienzan a arder y el copalero humeando incienso, cuando el altar está listo la familia laza cohetes y comienza a tocar el trio, momento principal que anuncia que en esa casa, están listos para ofrendar a sus difuntos.

La familia comienza a sahumar, elevar oraciones y hablarles a sus seres queridos que pasen a degustar lo que con cariño les han preparado; invitan a los compadres y viceversa, para que vengan a ofrendar, sahúman el arco, la ofrenda, luego se sientan a comer, en otros lugares, entre compadres se comparten tamales, la familia le manda tamales a los compadres y viceversa. 

 En las calles se pueden contemplar las comparsas de las danzas que andan de aquí para allá, pasando a los hogares a danzar ante las ofrendas. Sin lugar a duda, son tantas las postales de cultura y tradición que podemos contemplar en estos días en nuestra querida huasteca.  

Pero esto no es todo, aún no acaba esta gran fiesta, aunque haya pasado el 1º y 2 de noviembre, no quiere decir que ha terminado todo, sino que viene todavía el culmen de ella, sí así como lo estas oyendo. 

El día 30 de noviembre, llegado este día, es momento de despedir a nuestros difuntos que nos han venido a visitar por un buen momento y han estado entre nosotros, el día de San Andrés Apóstol, es el momento en que se realiza la última ofrenda, los últimos tamales, ceras, oraciones e incienso que se les ofrece; después de esta ofrenda es retirado el arco y viene el destape de máscaras de los que han danzado.  

Todos estos elementos acompañados de la oración, los cohetes, las cuadrillas de danzas con máscaras de madera, la música tradicional con tríos y la convivencia entre familias logran honrar a las almas de los difuntos que han venido a visitarnos y que están entre nosotros.   

Es sorpréndete, larga y fascinante esta celebración a nuestros fieles difuntos en nuestra querida huasteca como te habrás dado cuenta. 

¿Te animas a vivirla con nosotros? Acá te esperamos con los brazos abiertos.



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