† En el inicio de la Semana Santa, León XIV lanzó un llamado a detener la violencia y las guerras, en torno a lo que sucede en Medio Oriente
En la homilía de este Domingo de Ramos, en la Plaza de San Pedro, el Papa LeónXIV reflexionó sobre la paz y pidió que miremos a Jesús como el conciliador del mundo que derriba todos los muros que nos separan de Dios y del prójimo, porque Él es nuestra paz.
En el inicio de la Semana Santa, el Santo Padre lanzó un llamado a detener la violencia y las guerras, sobre todo en torno a lo que sucede en Medio Oriente, y clamó a Jesucristo como el Rey de la Paz.
«Como Rey de la paz, mientras cargaba con nuestros sufrimientos y era traspasado por nuestras culpas, Él ‘se humillaba y ni siquiera abría su boca: como un cordero llevado al matadero, como una oveja muda ante el que la esquila, él no abría su boca’ (Is 53,7). No se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra».
Tras haber encabezado la procesión de las palmas por la Plaza de San Pedro, el Papa lanzó un fuerte llamado a los que incitan a la guerra, y afirmó que Dios no puede ser usado para justificar los enfrentamientos.
Agregó que hoy junto a Cristo también están los crucificados de la humanidad: «En sus llagas vemos al hombre herido, el llanto de los que están abatidos, enfermos o carecen de esperanza, y muy en especial las víctimas de la guerra».
Jesús es el Rey de la Paz que se ofrece como una caricia para la humanidad mientras el mundo «se agita en la violencia. Él, que se ofrece como una caricia para la humanidad, mientras los otros empuñan espadas y palos».
Al inicio de la Semana Santa, el Papa recordó a los cristianos del Medio Oriente que sufren los efectos de los conflictos, muchos de los cuales no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos.
«Estamos más que nunca cerca con la oración a los cristianos del Medio Oriente, que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y en muchos casos no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos».
Deja un comentario