† Mons. José Hiraís Acosta Beltrán presidió la Misa en la que invitó a la comunidad a mantenerse unida en oración ante los lamentables hechos que privaron de la vida al sacerdote
Con una procesión y una Misa en la parroquia de Santa Cruz, la Diócesis de Huejutla despidió al Pbro. Román de la Cruz Hernández, privado de la vida a los 48 años de edad el pasado 15 de septiembre.
En su homilía, el obispo recordó las palabras del Evangelio: «El que cree en mí tiene vida eterna; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá», y señaló que ante este momento de dolor es necesario pedir a Dios misericordia por el sacerdote y fortaleza a la comunidad para perseverar en la fe.
Mons. José Hiraís también hizo un llamado a respetar la vida humana y pidió evitar sentimientos de rencor y odio ante los acontecimientos que han generado dolor en la comunidad; “no perdamos el respeto a la vida humana que es obra de Dios”, afirmó.
Asimismo, encomendó a la comunidad a la Virgen de Guadalupe, a quien reconoció como Reina de la Paz, para que ayude a los fieles a reconocerse como hermanos y a cuidar de la Iglesia como una sola familia.
Fieles laicos también compartieron recuerdos sobre el ministerio sacerdotal y la cercanía del padre Román con las familias de las comunidades donde ejerció su servicio pastoral.
Gabriel, laico de la comunidad de Santa Cruz, recordó al sacerdote como un hombre alegre y cercano a la gente.
“Era un padre muy carismático, muy trabajador, le gustaba mucho interactuar con la gente, con las familias. Si vemos bastantes monaguillos y servidores es gracias a su trabajo”.
Por su parte, Yeidy Lorenzo Velasco, integrante de la parroquia de San Pedro Apóstol, Acoxcatlán, destacó la entrega y responsabilidad del sacerdote durante su servicio pastoral.
“Fue un sacerdote muy entregado en todo, muy responsable, muy dedicado”. Añadió que, aunque el padre Román ya no se encuentra físicamente con la comunidad, permanecerá en la memoria de quienes compartieron con él su ministerio.
Asimismo, Denisse Escobar Hernández recordó la manera en que el sacerdote asumió su servicio pastoral desde su llegada a la comunidad: “Desde que llegó mostró una postura, una firmeza de un párroco que él quería lo mejor para este pueblo”. Y agregó: “Lo que yo puedo hablar de él son cosas buenas”.
Mons. José Hiraís Acosta Beltrán hizo también un llamado a los medios de comunicación a informar con responsabilidad y consultar fuentes oficiales para evitar noticias que puedan confundir o lastimar a las familias.
Ante la situación, reconoció el dolor y la sorpresa que ha provocado la muerte del sacerdote y agradeció las muestras de acompañamiento recibidas por la Iglesia en México.
A través de un video difundido en el canal oficial de la Secretaría de Gobierno del Estado de Hidalgo, Francisco Fernández Hasbun, encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), y Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, informaron sobre una reunión que sostuvieron para dar a conocer que avanzan las investigaciones.
Mons. José Hiraís informó que la atención pastoral de la parroquia de Santa Cruz continuará con el servicio de los padres vicarios Vicente y Juan Carlos, mientras que el nombramiento del nuevo párroco será dado a conocer posteriormente mediante un comunicado oficial de la Diócesis de Huejutla.
El padre Román de la Cruz nació en Mazahuacán, municipio de Lolotla, y se formó en el Seminario Diocesano de Huejutla; fue ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 2006.
A lo largo de su ministerio pastoral prestó servicio en distintas comunidades de la Diócesis de Huejutla.
Entre sus primeros cargos se desempeñó como vicario parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, en Pisaflores; en San Marcos Evangelista, Calnali; y en San Agustín Mezquititlán.
Fue nombrado párroco de San Pedro Apóstol, Tepehuacán, en 2016, y posteriormente llegó a la comunidad de Santa Cruz, Huejutla, donde desarrolló su ministerio pastoral hasta su fallecimiento.
Por petición de su familia, sus restos fueron sepultados en Mazahuacán, lugar donde nació.
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