En Cuaresma, el Papa llama al ayuno de herir y lastimar
En su mensaje para la Cuaresma de este año, titulado «Escuchar y ayunar: La Cuaresma como tiempo de conversión», el Papa León XIV nos exhorta a renunciar a las palabras hirientes y a cultivar la amabilidad como parte del camino espiritual de la Cuaresma.
Entre los ejes principales del mensaje destacan tres llamados: escuchar, ayunar y caminar juntos.
El Papa subraya que la escucha de la Palabra de Dios permite reconocer el clamor de quienes sufren y responder ante la injusticia, mientras que el ayuno ayuda a ordenar los deseos y mantener viva el hambre de justicia.
Sin embargo, insiste en que el ayuno debe ir más allá de la privación de alimentos e incluir otras formas de sobriedad.
Por ello, invita a «abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo», evitando el juicio inmediato, la calumnia y la crítica a quienes no pueden defenderse.
«Me gustaría invitarles a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo […]», escribe León XIV.
«Empecemos a desarmar el lenguaje», pide el Santo Padre, al tiempo que llama a medir las palabras en todos los ámbitos —familia, trabajo, redes sociales, medios de comunicación y debates públicos— para que el odio sea reemplazado por mensajes de esperanza y paz.
El Pontífice también destaca la dimensión comunitaria de la conversión, al señalar que parroquias, familias y grupos eclesiales están llamados a recorrer un camino compartido donde la escucha, el arrepentimiento y la acogida a los más necesitados se conviertan en forma de vida.
Finalmente, el Papa invita a pedir la gracia de vivir una Cuaresma que haga «más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados», y a comprometerse para que las comunidades sean espacios donde el sufrimiento encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, contribuyendo así a la construcción de una «civilización del amor».
Sabemos que la Cuaresma es un momento de reflexión que llama a convertirnos y volver a Dios; es un tiempo apropiado para purificarnos de las faltas y para creer; es decir, para recibir a Dios en nuestra vida y permitirle «poner su morada» en nosotros (Jn 14,23).
Esta información la escuchamos y repetimos año con año; sin embargo, la invitación es a no vivir la Cuaresma como una fecha más marcada en el calendario. En este contexto, el Papa León XIV nos llama a reflexionar y a asumir compromisos concretos que transformen nuestra vida cotidiana.

Licenciado en Comunicación
Productor audiovisual de Luz de Luz
Fotoreportero, camarógrafo, editor audiovisual
Co-conductor del programa “Comunicacción”
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