† Ha partido a la casa del Padre el señor Francisco Alejandro Wong López, referente en la radio con su NQ “La Radio sin Límites”.
A sus 85 años de edad deja un legado en uno de los medios masivos más importantes del Siglo XX.
De acuerdo con lo informado por el periodista Octavio Jaimes, en su nota para El Sol de Tulancingo, Wong López forjó una carrera por más de 70 años como profesional de la radio luego de que obtuviera su licencia como locutor apenas a los 15 años de edad.
Ingresó en 1962 a la XEJP Radio Variedades, y para 1971 asumió la Dirección de Organización Independiente de Radio OIR.
Llegó a la ciudad de Tulancingo en 1975 para hacer resurgir la XENQ y la hizo referente en la región y el centro del país.
Ya como director, recibió el Premio Nacional de Periodismo en 1998 por su trayectoria en la radiodifusión.
Alejandro Wong, empresario, locutor y promotor de la radio en Hidalgo, pero además una gran persona que le abrió las puertas de las cabinas a la Arquidiócesis de Tulancingo para que la Iglesia tuviera voz en la radio.
Y es que “con el Sr. Wong, la NQ favoreció a la evangelización”, en palabras de Mons. Domingo Díaz Martínez.
El Pbro. Margarito Escorcia Reyes recuerda la incursión del padre Rogelio Fernández Magaña en la NQ con los programas “La Palabra nos reúne hoy” y “Vale la pena pensarlo”, espacios para la reflexión con mensajes que salían desde los micrófonos de la radio para llegar a los hogares de la ciudad metropolitana.
“Eran horas y horas de grabación en las cabinas”, recuerda el sacerdote Margarito Escorcia en su paso por la NQ para colaborar con el padre Rogelio Fernández en las grabaciones que le darían voz a la Iglesia en frecuencias abiertas en la década de los 80’s
Años posteriores, la sección “Pregúntale a tu arzobispo” fue otro espacio abierto para la arquidiócesis, en voz de Mons. Domingo Díaz Martínez, quien acudía a grabaciones para su transmisión en la NQ durante al menos 15 años.
Hace un año precisamente, el II Arzobispo de Tulancingo lo invitó a la presentación de su libro “Nuestros apodos. Memorias de un camino compartido”, por lo que se logró entablar comunicación directa con él.
Su siempre amable apertura y disposición es reconocida por sacerdotes y fieles laicos de la Iglesia, quienes ahora han externado sus condolencias ante su repentina partida.
¡Descanse en paz Alejandro Wong López!
† Es el Señor quien nos recuerda que estas prácticas no deben hacerse para ser vistos, sino en lo secreto, donde el Padre ve y recompensa
Con gran alegría, espíritu de fe y esperanza me dirijo a ustedes en esta Cuaresma, tiempo de conversión, «tiempo favorable» y «día de salvación» (cf. 2 Co 6,2).
La Iglesia, con amor maternal, nos invita a vivir un camino de conversión para renovar nuestra vida bautismal y disponernos a celebrar con el corazón purificado el misterio pascual de Cristo.
El Papa León XIV, en su mensaje para la Cuaresma de este año, nos recuerda que, en este tiempo, el misterio de Dios debe ser el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.
Para ello es necesario dejarse interpelar por la Palabra de Dios que nos llama con fuerza: «Vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos» (Jl 2,12).
Tengamos en cuenta que la conversión no es un simple acto exterior, sino un retorno sincero al Señor, que es «bondadoso y compasivo, lento para la ira y rico en fidelidad» (Jl 2,13).
Es, por tanto, un tiempo propicio para conocer el amor de Dios y elegir con acciones volver a él.
La Cuaresma nos propone tres caminos concretos: la oración, el ayuno y la limosna (cf. Mt 6,1-18); y es el mismo Señor quien nos recuerda que estas prácticas no deben hacerse para ser vistos, sino en lo secreto, donde el Padre ve y recompensa (cf. Mt 6,6).
Disfrutemos la oración, pues es la oportunidad privilegiada para vivir un diálogo íntimo con Dios; valoremos el ayuno, pues nos recuerda que nuestra naturaleza va más allá de lo material y vuelve nuestra atención a lo divino; fomentemos la limosna, pues al vivir en favor de los más necesitados hacemos un acto de gratitud hacia Aquél de quien lo hemos recibido todo.
Queridos hermanos: vivamos con alegría y esperanza, teniendo en cuenta que en este tiempo no se debe experimentar una tristeza estéril, sino una apertura gozosa a la misericordia de Dios que todo lo transforma.
La historia de San José Sánchez del Río ha movido todo tipo de corazones en México y el mundo, pues ya es un santo de la Iglesia gracias a su inquebrantable devoción a Cristo Rey.
En la Provincia de Hidalgo tenemos la bendición de contar con una reliquia de San José Sánchez del Río, promovida por el Pbro. León Carlos Martínez Charre, de la Arquidiócesis de Tulancingo.

Me impactó su testimonio
Al sacerdote originario de Guanajuato, el niño cristero le movió el corazón a través de la película ‘Cristiada’, con la que conoció su testimonio.
“Me impactó que un adolescente, no un joven, un adolescente no solamente diera testimonio con sus palabras, sino con su vida, y a pesar del martirio que fue tan cruel, tan doloroso, él permaneció firme en su fe con su grito: ‘Viva Cristo Rey, Santa María de Guadalupe’, hasta el último aliento”, platicó para Luz de Luz.
A partir de entonces el presbítero León Carlos se sumergió más en la vida de Joselito: investigó, leyó y puso su devoción junto a la del padre Miguel Agustín Pro, a quienes ahora cataloga como dos grandes mártires de la gesta cristera.
“Creo que para que él haya llegado a ese testimonio de fe, pues está el testimonio de fe de sus papás”, compartió el sacerdote al asociar al niño mártir mexicano con “una familia convencida de su fe católica”.
Quisiera tener una reliquia
Motivado por la historia de fe, el padre quiso saber cómo llegar a Sahuayo, tierra donde nació, creció y fue martirizado San José Sánchez del Río.
Fue en ese proceso de investigación que se enteró que podía solicitar una reliquia del santo.
El proceso se gestó en 2023, con la solicitud de una serie de documentos, trámites, papeleo y la firma de Mons. Domingo Díaz Martínez que completó la solicitud enviada a la Diócesis de Zamora.
En agosto de ese mismo año llegó la esperada respuesta: “Recibo una llamada de Michoacán, me preguntan si yo era el padre León Carlos Martínez Charre, de la cuasiparroquia La Divina Providencia: ‘Le decimos que le ha sido otorgada la reliquia’”.
“Me puse a llorar, de verdad. Me quedé tieso (sic), mudo. De verdad, no sabía qué decir”, compartió el padre emocionado.
Tras conocer la noticia y escuchar los detalles para recogerla, el sacerdote dio aviso a su comunidad radicada en la colonia La Providencia, en el municipio de Mineral de la Reforma.
El sitio a donde colocaría la reliquia de primer grado le generó inquietud pues no la quería sólo para guardarla, así que pensó en la remodelación del presbiterio.
“Entonces se me ocurrió: ‘¿Bueno, y si hacemos un pasillo donde esté la reliquia y los fieles puedan pasar a verla?”, se preguntó.
Recuerda bien la fecha en la que llegó hasta Sahuayo para conocer la tierra de San José Sánchez del Río y después a Zamora, sede diocesana donde recibiría la reliquia.
“Nos entregaron la reliquia y de ahí nos la trajimos a la parroquia. Aquí, bueno, la presentamos en una Santa Misa”, contó.
Un pasillo
El espacio donde se exhibe actualmente la reliquia se hizo realidad: un pasillo de fotografías con marcos apolillados que van narrando la historia, frases y vida de Joselito.
Justo en medio, una custodia pequeña porta la reliquia de primer grado: se trata de un trozo del hueso de San José Sánchez del Río.
“Me la dieron en una en un cuadrito con una moneda de bronce y se me ocurrió ponerla en una custodia. Les ha gustado mucho, mucho”, compartió el padre, quien asegura que a raíz de esto la devoción al niño mártir mexicano ha crecido mucho en la zona urbana en la que se encuentra.
La reliquia es sacada los días 10 de cada mes para la Misa de Unción de los Enfermos en el templo, después las personas recorren el pasillo y conocen más sobre la historia de San Joselito.
Para mí es una gracia
“Para mí es una gracia”, dijo el sacerdote al preguntarle por el significado de tener a San José Sánchez del Río en su parroquia.
“Es una gracia tener no solamente la imagen, sino una pequeña parte del santo a quien le debemos su testimonio y ahora le debemos su intercesión porque cada año va creciendo la devoción a San José Sánchez del Río”, expresó.
Y es que para el padre León este año no se debe pasar por alto: “Creo que la Iglesia mexicana, sobre todo en este centenario, debemos de promover la lectura de la vida de muchos santos para robustecer nuestra fe”.
Que interceda por nuestra arquidiócesis
A pregunta expresa sobre su relación directa con Joselito, el padre aseguró que le pide que interceda por la Arquidiócesis de Tulancingo.
“Siempre le pido que sucite más bautizados comprometidos con su fe. Siempre le pido que fortalezca nuestra vocación de los bautizados, de los consagrados, de los misioneros”, agregó.
La persecución sigue
Sobre la Guerra Cristera, movimiento que cumple 100 años de haberse gestado en México, considera que “la persecución sigue, y sigue a lo mejor no cruel como en aquel tiempo hace 100 años, pero sigue con ideologías, con la cultura de la muerte”, compartió.
“En ese momento la fe se puso a prueba y muchos de ellos dieron un gran testimonio que todavía hasta ahora sigue resonando su grito: “¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe”.
10 años se cumplen de la canonización de San José Sánchez del Río, con fecha del 16 de octubre de 2016; también se cumplen 100 años de la Guerra Cristera en México
Estamos orgullosos de ser parte de la iglesia de la providencia y un reconocimiento al padre leo por su labor aquí en la comunidad
En el marco de su peregrinación anual, la Arquidiócesis de Tulancingo entronizó una imagen de la Virgen de Guadalupe que recorrerá todas las foranías durante los próximos seis años hasta el 2031, cuando se cumplan 500 años de las apariciones de la Morenita del Tepeyac en México.
“Queremos entronizar solemnemente la imagen de Santa María de Guadalupe a nuestra Arquidiócesis de Tulancingo, elevando nuestros ojos hacia ella. Que su presencia maternal nos ayude a reavivar nuestra esperanza, para que escuchando las mismas palabras que dirigió a San Juan Diego, seamos capaces de convertirnos en alegres mensajeros de amor”, dijo el Pbro. Jorge Luis Anaya Merino ante peregrinos reunidos en el tepeyac el 8 de diciembre.
De esta forma, de acuerdo con lo informado por el Pbro. Esteban Ortiz Bustamante, la imagen recorrerá cada foranía durante un periodo de seis meses, camino que ya dio inicio en Tizayuca.
“Como pastor de esta Iglesia les entrego esta sagrada imagen que ha sido tocada por la imagen del Tepeyac. Cuídenla, hagan oración y que al visitar cada una de sus comunidades crezca la fe, la esperanza y se trabaje siempre por la justicia y la paz”.
“La Novena Intercontinental comenzó en el año 2022, en abril los obispos de México recibieron una tilma considerada reliquia de tercer grado ya que estuvo en contacto con el sagrado original; de ahí la iniciativa para que recorra las diócesis y parroquias”, explicó a Luz de Luz.
Como parte de la entronización de la imagen de la Virgen María de Guadalupe, con miras a la celebración por los 500 años de las apariciones en México, Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc bendijo la imagen y después la entregó a la Foranía de Tizayuca para el inicio de su recorrido por la diócesis.
Recorrido de la imagen
| Foranía Tizayuca | Diciembre 2025 – Junio 2026 |
| Foranía Apan | Julio- Diciembre 2026 |
| Foranía Cuautepec | Enero – Junio 2027 |
| Foranía Chignahuapan | Julio- Diciembre 2027 |
| Foranía Huauchinango: | Enero – Junio 2028 |
| Foranía Sierra Puebla | Julio- Diciembre 2028 |
| Foranía Sierra Hidalgo-Veracruz | Enero – Junio 2029 |
| Foranía Atotonilco | Julio- Diciembre 2029 |
| Foranía Actopan | Enero – Junio 2030 |
| Foranía Pachuca Sur | Julio- Diciembre 2030 |
| Foranía Pachuca Norte | Enero 2031 - Junio 2031 |
| Foranía Tulancingo | Julio- Diciembre 2031 |
Peregrinación
Más de 10 mil peregrinos llegaron hasta el Tepeyac a pie, en bicicleta, a caballo, con antorcha en mano, en autobús y en comunidad para participar en la Eucaristía, como cada 8 de diciembre, en el marco de la peregrinación diocesana de la Arquidiócesis de Tulancingo a la Basílica de Guadalupe.
Cerca del mediodía participaron en la Eucaristía presidida por Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, en la que se ofreció el peregrinar de la diócesis y la fe de los fieles.
“Hoy le encomendamos la revisión de nuestro Plan Diocesano de Pastoral que pronto iniciaremos, que nos exige oración, reflexión y análisis de la realidad que vivimos para reconocer los desafíos que debemos enfrentar en nuestra pastoral”, dijo el señor arzobispo de Tulancingo.
En su homilía también llamó a pedir por la santificación de los sacerdotes, por el Seminario, su equipo formador y seminaristas, “para que crezcan en el camino de la gracia, en el camino de la santidad, en el camino de la sabiduría”.
“A ella venimos ofrecerle también nuestra acción de gracias por el testimonio y la entrega de hermanas y hermanos nuestros en la vida consagrada y de ustedes, hermanos laicos, que se han comprometido para seguir al Señor”, agregó Mons. Roberto Domínguez.
La Eucaristía fue concelebrada por Mons. Domingo Díaz Martínez, arzobispo emérito, y sacerdotes de las más de 100 parroquias que integran la Arquidiócesis de Tulancingo.
Seminaristas reciben sotana
También, en el marco de esta peregrinación anual, cinco seminaristas recibieron su sotana, “signo de servicio de quien se consagra a Dios en la iglesia”.
“Como su pastor los convoco a que usen la sotana como un signo de entrega plena a Jesús”, exhortó Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc.
La comunidad parroquial de la Inmaculada Concepción, en Tecocomulco, celebró este 8 de diciembre su fiesta patronal en honor a la Virgen María en su advocación de la Inmaculada Concepción.
La preparación dio inicio el 30 de noviembre con un Jubileo Eucarístico que se extendió hasta el 4 de diciembre, lo que permitió a la comunidad vivir un tiempo de oración, reconciliación y encuentro fraterno como antesala a la solemnidad mariana.
28 comunidades de los municipios de Cuautepec, Tepeapulco, Singuilucan y Apan acudieron a visitar a la Virgen
El 6 de diciembre se celebró el Sacramento de la Confirmación, en el que más de 60 niñas y niños de la comunidad recibieron el don del Espíritu Santo, en una celebración presidida por Mons. Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, M.G., arzobispo de Tulancingo.
Un día después, el 7 de diciembre, durante las vísperas, se contó con la presencia de Mons. Domingo Díaz Martínez, arzobispo emérito de Tulancingo.
En este marco tuvo lugar el tradicional revestimiento de la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción, una expresión de devoción que cada año congrega a los fieles en torno a María.
El Pbro. Gerardo Lozada García, párroco de la comunidad, expresó su agradecimiento por la amplia participación y respuesta de los fieles, al subrayar que esta celebración es un acontecimiento que une a todos.
“Esta fiesta es de todos; es la patrona de nuestra comunidad. ‘La Conchita’ está aquí para cuidarnos como Madre de Dios y como madre nuestra”, señaló.
Por su parte, Marilyn Roxana Pérez Rosas, delegada de la comunidad, destacó el compromiso pastoral de la comunidad ante los desafíos actuales, señalando que “año con año esta fe se va perdiendo con nuestros jóvenes, pero queremos trabajar juntos para que vuelva esta fe que es parte de nosotros”.
A esta celebración se sumaron 28 comunidades provenientes de los municipios de Cuautepec, Tepeapulco, Singuilucan y Apan, quienes acudieron a visitar a la Virgen, cariñosamente llamada ‘Conchita’.
De esta manera, la comunidad de Tecocomulco renovó su devoción mariana, al poner bajo el amparo de la Inmaculada Concepción la vida de sus familias y su caminar como Iglesia.
Por: Pbro. Joel Rivera Carmona
El Seminario Diocesano de San José vive actualmente una etapa de consolidación institucional que se refleja tanto en su organización formativa como en la concentración de sus estructuras en la sede de Tulancingo.
Esta centralización ha permitido fortalecer la vida comunitaria, el acompañamiento vocacional y la articulación de las distintas etapas del proceso formativo.
El Seminario cuenta con un equipo formador sólido y bien estructurado, encabezado por el rector, Pbro. Jorge Martínez Ángeles, apoyado por sacerdotes responsables de las dimensiones Humana, Espiritual, Académica y Pastoral, lo que garantiza un acompañamiento integral y continuo.
En el Seminario Menor la comunidad se distribuye en cuatro grupos: 1º de Humanidades, con nueve seminaristas; 2º de Humanidades, con cinco; 3º de Humanidades, con cuatro; y el grupo de Nivelación, integrado por cinco jóvenes.
A ellos se suma el Curso Introductorio o Etapa Propedéutica, que actualmente acompaña a 12 seminaristas en el inicio formal de su camino vocacional.
El Seminario Mayor se organiza en dos grandes etapas: en la Etapa Discipular, el primer año cuenta con ocho seminaristas, el segundo con cinco y el tercero con cuatro.
Por su parte, la Etapa Configuradora agrupa a nueve seminaristas en primero, dos en segundo, dos en tercero y seis en cuarto año.
Finalmente, el Año de Inserción Pastoral está conformado por un seminarista que vive esta experiencia de síntesis ministerial.
72 seminaristas integran la comunidad del Seminario de Tulancingo
Esta realidad numérica y organizativa muestra un Seminario vivo, ordenado y comprometido con su misión de formar pastores según el corazón de Cristo, haciendo de Tulancingo el verdadero corazón formativo de la arquidiócesis.
† El sacerdote agradeció a Dios y a la comunidad por el don de servir a la Iglesia a lo largo de su vida
El pasado 9 de mayo, el Pbro. Juan Valentín Bautista Salinas celebró su 50 aniversario sacerdotal en compañía de sacerdotes, familiares y amigos, con una Eucaristía presidida por Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, arzobispo de Tulancingo, y concelebrada por Mons. Domingo Díaz Martínez, arzobispo emérito.
El padre agradeció a Dios y a la comunidad por el don del sacerdocio al servicio de la Iglesia, con palabras emotivas dio una reseña de su vida destacando los servicios en la Iglesia diocesana.
Resaltó sus inicios como profesor en el Seminario, en la parroquia de San Nicolás de Tolentino como párroco y actualmente en la Santa Iglesia de Catedral.
Destacó la presencia de Dios y la compañía maternal de la Santísima Madre de Dios en cada una de las encomiendas, durante estos años; en un acto de humildad, también expresó palabras de perdón por las posibles deficiencias.
El padre destacó también que no ha sido fácil, pero la cercanía de amigos hizo que el camino fuera menos complicado:
“Han sido ustedes muy generosos y esplendidos, Dios se los recompensará”, expresó.
También, monseñor Oscar Roberto dirigió unas palabras al padre, a quien le recordó que el sacerdote debe buscar la santidad que se concretiza en la vida diaria y en el servicio.
Con acciones concretas como lo es visitar a los enfermos, confesando, organizando misiones, administrando correctamente los bienes que el pueblo da para obras de caridad, buscando que la gracia de Dios llegue a cada persona y principalmente a los que se encuentran alejados de Dios.
La comunidad ofreció con alegría un ramillete espiritual y presentes al padre Juan Bautista, quien al final celebró con la tradicional partida del pastel.
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