El señor arzobispo dedicó su homilía de la Misa Crismal al presbiterio de la Arquidiócesis de Tulancingo
Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc ha dedicado su homilía de la Misa Crismal a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Tulancingo, en la que los ha invitado a fortalcer sus corazones.
En esta Misa en la que renovaron sus promesas sacerdotales, el señor arozbispo de Tulancingo les pidió recordar “el hermoso día que recibieron la ordenación sacerdotal”.
“Agradezco a Dios la entrega de su ministerio, y al renovar hoy sus promesas sacedotales me gustaría recordar la frase del apóstol Santiago: ‘Fortalezcan sus corazones’. Esta invitación la hace el Señor nuevamente para cada uno de nosotros”, expresó.
De esta forma, Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, acompañado por Mons. Domingo Díaz Martínez, arzobispo emérito de Tulancingo, y Mons. Elie Michael, de la Iglesia Maronita en México, exhortó también a los sacerdotes a centrar en su persona al mismo Cristo, a tener un corazón que tenga intimidad con Dios.
“El sacerdocio no es un oficio fácil y sencillo, no es el quehacer de una profesión, es el ser de seguir todo un estilo de vida, debe de tener como base una vida espiritual, una fraternidad que le acompañe para afrontar los problemas del día a día”, recordó.
Asimismo, les pidió santificarse conjuntamente con el pueblo que Dios ha puesto en sus manos y fortalecer su espiritualidad.
“Se trata de caminar juntos con toda la Iglesia bajo la luz y guía del Espíritu Santo. El sacerdote es aquél que debe caminar con el otro”, externó.
La Misa Crismal del Martes Santo se realizó este año en la capilla del Seminario de Tulancingo, en la que se bendijeron los óleos catecúmenos y de enfermos, y se consagró el Santo Crisma.
La participación de la asamblea fue notable, con la presencia de agentes de pastoral y sacerdotes que recibieron los Santos Óleos para llevarlos hasta sus parroquias.
Al final, reunidos en comunidad, el señor arzobispo de Tulancingo pidió a los laicos seguir orando por sus sacerdotes.
“Tres elementos claves de la vida sacerdotal: comunión, participación y misión; de esta forma Dios Padre derrama sobre cada uno de nosotros el mismo amor que da a su hijo Nuestro Señor Jesucristo… Somos amados porque somos hijos”, sentenció.
† El Viernes Santo partirá de Catedral y concluirá en el Seminario Mayor de San José, en el que se espera la participación de más de 2 mil fieles
Mons. Óscar Roberto Domínguez Couttolenc informó en días pasados que el Viacrucis de este año se vivirá de una manera diferente en la ciudad metropolitana.
El arzobispo de Tulancingo adelantó que el Viacrucis de este año contará con la participación de cinco parroquias, partirá de Catedral y concluirá en el Seminario Mayor.
Al respecto, el Pbro. Juan Bautista Salinas, párroco de la Catedral de San Juan Bautista, informó que el recorrido tendrá una duración aproximada de dos horas.

En este Viacrucis participarán los párrocos y las feligresías de Catedral, Nuestra Señora de los Ángeles, La Villita, Santísima Trinidad y Cristo Rey, con la participación aproximada de más de 2 mil fieles.
El párroco de Catedral explicó que es la primera vez que el Viacrucis se organiza de esta forma en Tulancingo y que se continuarán utilizando las imágenes de la parroquia de Catedral, como tradicionalmente se ha realizado.
“El viacrucis siempre se ha hecho […] según el sentir de la gente lo hemos realizado con imágenes”, expresó.
Al llegar al Seminario Mayor se realizará la lectura de las Siete Palabras, una tradición de la Iglesia que consiste en la meditación de las últimas siete frases que Jesús pronunció en la cruz antes de su muerte.
Será Mons. Óscar Roberto Domínguez Couttolenc quien encabece el Viacrucis, acompañado por los sacerdotes de las cinco parroquias.
El Viacrucis se realizará el próximo viernes 3 de abril. El recorrido iniciará a las 9:00 de la mañana en la Catedral de San Juan Bautista y concluirá en el Seminario Mayor de San José.
Por otra parte, también se informó que la Misa Crismal, que se celebrará el próximo Martes Santo, se llevará a cabo en el Seminario Mayor de San José, por disposición del arzobispo, con el objetivo de facilitar la movilidad, el estacionamiento y la logística debido al número de asistentes que suelen participar.
El rito se realizará en el Seminario y la Misa estará abierta a todos los fieles que deseen asistir.
Los Santos Óleos serán entregados a los sacerdotes coordinadores foráneos, quienes se encargarán de distribuirlo a las distintas parroquias en coordinación con los párrocos.
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