Los actos de vandalismo contra templos católicos volvieron a presentarse el 8M
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un comunicado para reiterar que México necesita justicia y paz, no más violencia, tras los lamentables hechos del pasado 8M.
Y es que en medio de fervor por las marchas, varios de los templos en México fueron blanco de iconoclasia y vandalismo por parte de grupos de personas.
En San Luis Potosí, la puerta de la capilla de Loreto en la Parroquia del Sagrario, fue incendiada, en tanto la Catedral también fue vandalizada.
“La violencia no sana violencia”, dijo expresamente Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe a través de un comunicado en el que expuso la situación actual que atraviesa el país en temas de violencia e inseguridad contra las mujeres, pero también para manifestar su desprobación a los actos de agravio en los lugares de culto.
“Ya el Evangelio condena todo acto de violencia hacia lo sagrado, y la Iglesia en el canon 1211 del Código de Derecho Canónico (CIC) establece que los lugares sagrados, como las Iglesias, se consideran violados cuando se cometen en ellos actos gravemente injuriosos que causan escándalo a los fieles”, se lee en el comunicado.
Apenas tres días después, el señor arzobispo presidió una Eucaristía de desagravio en la explanada de la Plaza Fundadores, justo frente al sitio sagrado que “representa la fe de tantas mujeres y tantas personas que ahí encuentran refugio y consuelo”.
El llamado a la paz desde la Arquidiócesis de San Luis fue reforzado por un decreto para el ayuno durante todos los viernes de este año, convocado por Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe.
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