Al concluir la CXX Asamblea Plenaria, los obispos mexicanos emitieron un mensaje al Pueblo de Dios.
El documento es una denuncia clara, valiente y evangélica contra la violencia que nos continúa lastimando.
«Callar ante la inseguridad es traicionar el Evangelio», y además agregan una frase que duele por su verdad: «Un país que normaliza la muerte pierde vida; la violencia no solo destruye vidas, corrompe la esperanza».
Los obispos reconocen los «tiempos desafiantes» de incertidumbre y corazones heridos, pero también señalan que la esperanza no está perdida porque Cristo ha vencido a la muerte y camina con su pueblo.
Por eso exigen pasar «de las palabras a los hechos», denunciar la injusticia y acompañar a quienes más sufren.
No piden solo oraciones, piden acción concreta, ética y responsabilidad compartida entre autoridades, sociedad civil e Iglesia.
Este pronunciamiento de la CEM no es solo un documento eclesial, es un espejo para una sociedad que ha empezado a aceptar como “normal” lo que nunca debió ser tolerable.
Frente a la erosión de las instituciones, la impunidad y el miedo que paraliza ciudades enteras, los obispos colocan el mandamiento del amor como el único camino real para reconstruir el tejido social.
Como bien lo expresó monseñor Ramón Castro Castro: «La violencia no tendrá la última palabra nunca».
Los actos de vandalismo contra templos católicos volvieron a presentarse el 8M
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un comunicado para reiterar que México necesita justicia y paz, no más violencia, tras los lamentables hechos del pasado 8M.
Y es que en medio de fervor por las marchas, varios de los templos en México fueron blanco de iconoclasia y vandalismo por parte de grupos de personas.
En San Luis Potosí, la puerta de la capilla de Loreto en la Parroquia del Sagrario, fue incendiada, en tanto la Catedral también fue vandalizada.
“La violencia no sana violencia”, dijo expresamente Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe a través de un comunicado en el que expuso la situación actual que atraviesa el país en temas de violencia e inseguridad contra las mujeres, pero también para manifestar su desprobación a los actos de agravio en los lugares de culto.
“Ya el Evangelio condena todo acto de violencia hacia lo sagrado, y la Iglesia en el canon 1211 del Código de Derecho Canónico (CIC) establece que los lugares sagrados, como las Iglesias, se consideran violados cuando se cometen en ellos actos gravemente injuriosos que causan escándalo a los fieles”, se lee en el comunicado.
Apenas tres días después, el señor arzobispo presidió una Eucaristía de desagravio en la explanada de la Plaza Fundadores, justo frente al sitio sagrado que “representa la fe de tantas mujeres y tantas personas que ahí encuentran refugio y consuelo”.
El llamado a la paz desde la Arquidiócesis de San Luis fue reforzado por un decreto para el ayuno durante todos los viernes de este año, convocado por Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe.
† El padre Juan Manuel Zavala Madrigal era vicario parroquial en Ocotepec, de la Arquidiócesis de Tuxtla
A través de un comunicado, la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez informó sobre el fallecimiento del Pbro. Juan Manuel Zavala Madrigal, vicario parroquial de San Marcos Evangelista, en Ocotepec, Chiapas.
La Iglesia particular expresó su cercanía y solidaridad con la familia del sacerdote, la comunidad parroquial y los fieles, invitando a unirse en oración por su eterno descanso.

Por su parte, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) manifestó su comunión con Tuxtla Gutiérrez, así como con familiares y la comunidad afectada por la irreparable pérdida.
Los obispos de México pidieron a los fieles orar para que Cristo, Buen Pastor, reciba a su servidor fiel en la plenitud de su Reino.
El sacerdote fue reportado como desaparecido la noche de ayer domingo luego de salir de la parroquia San Marcos Evangelista para celebrar una Misa en la comunidad de San Andrés Carrizal.
Su cuerpo fue localizado este lunes en las inmediaciones del Centro Ecoturístico Laguna Verde, en el municipio de Coapilla.
Actualización
La Fiscalía General del Estado de Chiapas informó que, de acuerdo con el dictamen de la necropsia, el fallecimiento del sacerdote se debió a asfixia por sujeción.
La dependencia señaló que las investigaciones continúan con el fin de determinar las circunstancias de los hechos y anunció que el cuerpo será entregado a la familia en las próximas horas.
Muy lamentable descanse en paz
† De acuerdo con datos del SESNSP, la incidencia delictiva general en Hidalgo aumentó un 4.8 % en 2025 respecto a 2024
Como reflejo del incremento a nivel nacional, el estado de Hidalgo ha experimentado un aumento en la violencia.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), la incidencia delictiva general en Hidalgo aumentó un 4.8 % en 2025 respecto a 2024.
Este repunte abarca delitos que afectan el tejido social, como homicidios dolosos, ejecuciones, enfrentamientos, violencia familiar y robos con violencia, poniendo en evidencia la necesidad de fortalecer la seguridad y promover principios y valores en los sistemas educativo, cultural y religioso.
La violencia no se combate solo con políticas de seguridad, requiere incrementar el amor al prójimo, ese valor esencial que fomenta la empatía y la solidaridad.
En este proceso, la Iglesia católica juega un rol transformador ya que ofrece no solo guía espiritual, sino acciones concretas para sanar heridas sociales, promoviendo el perdón, la reconciliación y la solidaridad activa.
Trabajar en la paz implica educar en valores, fortalecer comunidades y promover el diálogo familiar y social.
Hidalgo, con su rica historia cultural, puede revertir esta tendencia si priorizamos la seguridad y acciones colectivas.
La paz no es ausencia de conflicto, sino presencia de respeto, justicia y compasión.
Es necesario actuar por nuestras familias y comunidad.
Es en la familia donde deben inculcarse los valores y el amor.
Un artículo de gran reflexión. Felicidades Lic. Simón Vargas.
Es correcto, el reforzar los principios y valores de las personas, de preferencia niños y adolescentes, hacer incapié en la justicia, respeto y mucha sensibilidad.
Tras los hechos registrados en el país durante este domingo, los obispos de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitieron un comunicado dirigido al pueblo de Dios que peregrina en nuestro país.
“En medio de los momentos de violencia que se viven en diversas regiones de nuestro país, como reacción al operativo contra el líder de un grupo criminal, queremos hacernos cercanos a cada uno de ustedes, a sus familias y comunidades compartiendo su preocupación e invitándolos a la prudencia y oración”, se lee en el documento.
Ante ello, los obispos de nuestro país llamaron al Pueblo de Dios a reforzar las medidas de seguridad personal y comunitaria, a resguardarse en sus hogares y evitar desplazamientos innecesarios, atendiendo las indicaciones de las autoridades civiles.
Asimismo, exhortaron a intensificar la oración por la paz que tanto necesita nuestra nación: en las familias, en las parroquias, en la Eucaristía dominical y en cada comunidad.
“Que nuestra oración sea súplica confiada a Jesucristo, Señor de la historia y Príncipe de la Paz; pero también compromiso para ser sembradores de reconciliación y fraternidad”.
Por su parte, el Emmo. Card. José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, exhortó a los fieles a intensificar la oración ante los acontecimientos recientes en la Zona Metropolitana y el interior del estado, pidiendo que no haya personas inocentes afectadas y que retorne la tranquilidad.
Llamó a seguir las indicaciones de las autoridades y a confiar en la intercesión de la Virgen de Zapopan, Patrona y Pacificadora.
Los obispos de México piden a la nación mexicana como Iglesia que sufre, ora y espera, encomendarse a la Virgen de Guadalupe , para que proteja a las familias y restaure la paz.
“Que el Señor nos fortalezca y nos conceda vivir estos momentos unidos, con
prudencia, solidaridad y fe”, concluye el comunicado.
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