Oren para no caer en tentación: arzobispo emérito
Mons. Domingo Díaz Martínez reflexionó sobre los momentos más difíciles de Jesús en la tierra al impartir el sacramento de la Unción de los Enfermos
En la Misa de la Unción de los Enfermos, Mons. Domingo Díaz Martínez reflexionó sobre los momentos más difíciles de Jesús en la tierra.
“Él se puso a hacer oración en el Huerto de los Olivos”, dijo ante fieles reunidos en El Tepeyac, comunidad donde este año celebra la Semana Santa.
El señor arzobispo emérito pidió, a personas enfermas y adultos mayores, paciencia para vivir los dolores del alma y a orar para no caer en tentación.
“Pidámosle al Señor que nos dé la sabiduría para saber qué hacer cuando llega la enfermedad, cuando llega el dolor, cuando nos acosan, nos maltratan”.
De esta forma, monseñor Domingo Díaz recordó los momentos finales de Jesucristo, cuando en oración se dirigía a a Dios: “Padre: si es posible aparta de mí este momento, pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres”.
“Nosotros también en nuestra situación complicada hay que pedirle a Dios que se haga su voluntad”, agregó.
Pidan a Dios que los fortalezca en la fe para aceptar lo que Él nos pide: “Señor si quieres dame la salud, pero sino dame la fuerza para asumir esta enfermedad”.
El señor arzobispo impuso el sacaramento de la Unción de los Enfermos a hombres y mujeres reunidos en comunidad este Miércoles Santo, y luego explicó el valor del signo recibido.
“Recibir la Unción los Enfermos es una gracia que Dios nos concede, en la que manifiesta su voluntad para decirnos: ‘Yo los quiero, yo estoy con ustedes’”.
“El dolor llega, pero nunca nos va a dejar solos. Dios está con nosotros”, sentenció.

Director Luz de Luz
Periodista
Coordinador de la Pastoral de la Comunicación en la Provincia de Hidalgo
Deja un comentario