PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE HIDALGO

Filiberto Monter Santiago • Luz de Luz

El padre Francis y su pandilla le dan vida al Teatro Guiñol en la parroquia de la Resurrección de Pachuca, un proyecto que tiene como objetivo sembrar a Cristo en los corazones de los más pequeños.



En la parroquia de la Resurrección, ubicada en la zona sur de Pachuca, la capital del estado de Hidalgo, se ofrece una Misa especial para niños todos los domingos a las 10:00 de la mañana.

El sacerdote de la Arquidiócesis de Tulancingo habló en entrevista del proyecto que tiene como objetivo sembrar a Cristo en los corazones de los niños.

Para ese objetivo una misa dedicada para niños es ideal, una celebración en la que ellos leen, interactúan, hacen las peticiones, cantan, participan, reflexionan y motivan incluso a los papás.

El templo de la Resurrección permite una asistencia promedio de 200 niños por semana, de acuerdo con el párroco, pero la transmisión de la Misa en las redes sociales ha permitido romper barreras, al grado de que niños de otros puntos del país viajen a Pachuca para ser parte de la celebración.

La Misa para niños es un proyecto que lleva realizándose por más de una década, y que ha visto el paso de varias generaciones de niños que ahora participan como parte del equipo, en el coro, monaguillos o incluso en la Pastoral Universitaria.

Para el sacerdote todo es parte del proceso, pero está convencido que de lo que ellos experimentan en la Misa, semana a semana, les va a hacer eco en la vida: "Cuando estos niños sean jóvenes y les vengan sus tentaciones, van a decir `esto viene del Pingorete´".

La Pandilla

Luz de luz tuvo la oportunidad de conocer al padre Francis y su pandilla, un grupo de cinco personajes que le dan vida al Teatro Guiñol en la parroquia de la Resurrección de Pachuca. Y no solo eso, también platicamos con ellos sobre la misión que tienen de evangelizar a los niños en la Misa de las 10:00 de la mañana todos los domingos.

Los títeres, hechos de materiales como hule, espuma, peluche y tela, cobran vida para interactuar con los niños y hacerles más entendible la Palabra de Dios, cada uno con su estilo, tono de voz y vestuario únicos que los caracteriza para salir a escena.

Padre Francis

Es un sacerdote, un hombre reflexivo, vestido con su alba y estola, quien clarifica el evangelio a los niños.

Pingorete

Es el antagónico, viste de peluche rojo, usa sombrero, tiene bigote y adopta un estilo regio para intentar confundir a los niños.

Martha

Es una niña fresa, de tez morena pero con rubios naturales.

Santi

Es un niño medio pazguato pero juicioso, usa gorra y una playera, viste como la chaviza.

Ana

Es hermana de Santi y es aún más analítica, reflexiva, la que mete en cordura a los demás; usa moño rojo en la cabeza la caracteriza.

Instrumentos del Espíritu Santo

Seguramente te preguntarás quiénes dan vida al padre Francis y su pandilla, pero el secreto no puede ser revelado ahora; sin embargo, sí podemos hablar de cómo el Espíritu Santo actúa sobre ellos para darles las palabras correctas a la hora de dirigirse a los niños en Misa.

Se trata de un grupo de seis personas como equipo base, pero apoyados por otros miembros del coro y equipos de pastoral que recibieron la encomienda desde hace unos años por el padre Usbaldo Castaño.

Ellos se preparan espiritualmente, leen detalladamente los evangelios y las lecturas de cada domingo, y le piden a Dios que los ilumine para expresar mejor su palabra.

Entonces elaboran guiones, graban sus voces y salen al Teatro Guiñol, una estructura hecha con tubos de PVC pero decoraba con telones que engalanan la escena dirigida al público infantil que los espera para interactuar y cerrar el telón con el comentario final del sacerdote.

Apostaldo

Su misión radica en formar en los niños una base de fe para que crezcan con la idea de que hay un Dios que los ama.

Juntos viven jornadas divertidas desde el momento de la grabación, incluso perciben detrás de escena la energía de los mismos niños:

Es Dios y su grandeza la que nos hace prepararse desde la elaboración de los guiones, pues muchas veces el Evangelio que corresponde trabajar es el que ellos necesitan escuchar para ese momento de su vida.

"Nos llena de energía, se nos olvida el cansancio con la oportunidad que nos da el Señor de servirle", coincidieron.

Invitación

Con un invitado especial en su hombro izquierdo, el padre Usbaldo envió un mensaje final dirigido a niños y niñas.



Una respuesta a “Misa para niños”

  1. Avatar de MONTER LOPEZ
    MONTER LOPEZ

    Felicidades al Padre Us por todo el amor que transmite, en sus palabras y en su trato con los niños. Muy hermosa la misa de los niños.

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† Este Viernes Santo, Mons. José Hiraís Acosta Beltrán reflexionó sobre guerras en el mundo y la violencia en México



“Hoy el mundo vive un Viacrucis. Es un genocidio lo que se está viviendo a causa de la guerra”, expresó Mons. José Hiraís Acosta Beltrán durante la celebración de la Pasión del Señor.

El obispo de Huejutla reflexionó así sobre la situación actual por la que atraviesa el mundo y el país, lleno de guerras y de violencia.

Abordó también temas de injusticia, sobre todo los que golpean a los pueblos originarios “usados para beneficio del voto y después son abandonados”.

Ante ello, monseñor Hiraís Acosta llamó a ser verdaderos cristianos que luchen por la justicia, porque “como Iglesia seguimos clamando por la paz”.

Su exhorto se vio motivado por el “Viacrucis por la paz” que acompañó horas antes, en este Viernes Santo, por las principales calles de Huejutla.

Viacrucis por la paz

Alrededor de mil 500 personas acompañaron a Jesús en su camino a la cruz este 3 de abril, que partió desde la Catedral de Cristo Rey y que se extendió durante tres horas.

Al inicio del recorrido, Mons. José Hiraís Acosta Beltrán pidió poner en manos de Dios no solo las intenciones personales, sino las de todas las personas que sufren, que padecen por varias circunstancias.

Incluso pidió también por quienes delinquen, para que el Señor les conceda la conversión, un corazón renovado, un corazón arrepentido y que se acojan a la gran misericordia de Nuestro Señor Jesucristo”.

El “Viacrucis por la paz”, subsidio de la DEMPAJ y Diálogo Nacional por la Paz, fue la guía reflexiva del camino a la cruz este Viernes Santo en Huejutla.

A lo largo de 14 estaciones se reflexionó sobre los escenarios de violencia actuales en los que las nuevas generaciones parecen estar condenadas a vivir ambientes hostiles.

Crimen organizado, personas desaparecidas, los flagelos de la violencia y la recluta de jóvenes a grupos del crimen organizados.

Otro de los temas a reflexionar fue sobre la seguridad de las mujeres, porque “las calles, escuelas, plazas, sitios públicos e incluso hogares no tendrían porque convertirse en zonas de riesgo para ellas”.

Al llegar a la Estación XII, en la que Jesús muere en la cruz, pidieron muy en especial por todas las víctimas mortales de actos de violencia perpetrados en México.
“Ellos y ellas no son un número más o una estadística, mucho menos el objeto de un discurso; cada uno, tenía un nombre, una historia, una familia y un plan de vida que tú trazaste desde la eternidad. Los recordamos con un corazón lastimado, por la ausencia que dejan muchos de ellos”, expresaron.



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Mons. Domingo Díaz Martínez reflexionó sobre los momentos más difíciles de Jesús en la tierra al impartir el sacramento de la Unción de los Enfermos



En la Misa de la Unción de los Enfermos, Mons. Domingo Díaz Martínez reflexionó sobre los momentos más difíciles de Jesús en la tierra.

El señor arzobispo emérito pidió, a personas enfermas y adultos mayores, paciencia para vivir los dolores del alma y a orar para no caer en tentación.

De esta forma, monseñor Domingo Díaz recordó los momentos finales de Jesucristo, cuando en oración se dirigía a a Dios: “Padre: si es posible aparta de mí este momento, pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres”.

“Nosotros también en nuestra situación complicada hay que pedirle a Dios que se haga su voluntad”, agregó.

Pidan a Dios que los fortalezca en la fe para aceptar lo que Él nos pide: “Señor si quieres dame la salud, pero sino dame la fuerza para asumir esta enfermedad”.

El señor arzobispo impuso el sacaramento de la Unción de los Enfermos a hombres y mujeres reunidos en comunidad este Miércoles Santo, y luego explicó el valor del signo recibido.

“El dolor llega, pero nunca nos va a dejar solos. Dios está con nosotros”, sentenció.



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El señor arzobispo dedicó su homilía de la Misa Crismal al presbiterio de la Arquidiócesis de Tulancingo



Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc ha dedicado su homilía de la Misa Crismal a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Tulancingo, en la que los ha invitado a fortalcer sus corazones.

En esta Misa en la que renovaron sus promesas sacerdotales, el señor arozbispo de Tulancingo les pidió recordar “el hermoso día que recibieron la ordenación sacerdotal”.

“Agradezco a Dios la entrega de su ministerio, y al renovar hoy sus promesas sacedotales me gustaría recordar la frase del apóstol Santiago: ‘Fortalezcan sus corazones’. Esta invitación la hace el Señor nuevamente para cada uno de nosotros”, expresó.

De esta forma, Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, acompañado por Mons. Domingo Díaz Martínez, arzobispo emérito de Tulancingo, y Mons. Elie Michael, de la Iglesia Maronita en México, exhortó también a los sacerdotes a centrar en su persona al mismo Cristo, a tener un corazón que tenga intimidad con Dios.

Asimismo, les pidió santificarse conjuntamente con el pueblo que Dios ha puesto en sus manos y fortalecer su espiritualidad.

La Misa Crismal del Martes Santo se realizó este año en la capilla del Seminario de Tulancingo, en la que se bendijeron los óleos catecúmenos y de enfermos, y se consagró el Santo Crisma.

La participación de la asamblea fue notable, con la presencia de agentes de pastoral y sacerdotes que recibieron los Santos Óleos para llevarlos hasta sus parroquias.

Al final, reunidos en comunidad, el señor arzobispo de Tulancingo pidió a los laicos seguir orando por sus sacerdotes.



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† Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez exhortó a vivir una Semana Santa alejados del pecado



En su homilía de este Domingo de Ramos, Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez exhortó a vivir una Semana Santa en compañía de Jesús y alejándonos del pecado.

Monseñor Juan Pedro destacó también la segunda lectura de San Pablo a los Filipenses, en la que destacó la obediencia de Jesús en su camino a la cruz.

El señor obispo se cuestionó entonces cómo ser obedientes al Señor: “Cumpliendo los diez mandamientos, iniciando por el que nos cueste más. ‘El que me ama cumple mis mandamientos’, dijo Jesús, entonces tengámoslo muy presente en esta Semana Santa”.

Luego reflexionó sobre la entrega de Cristo por nosotros, pues al final nos otorgará la victoria, venciendo así el pecado y la muerte; “Vivamos esta semana como Dios quiere”, pues la obediencia debe distinguir a todo buen cristiano.

No al pecado personal

Asimismo, hizo un llamado a acercarnos a Dios, a corregir nuestros caminos equivocados y alejarnos del pecado personal que se convierte en pecado social.

“Lo que vivimos actualmente en nuestra sociedad es consecuencia del pecado personal que se convierte también en un pecado social que nos afecta a todos, como la guerra, la violencia, las injusticias, la mentira, la impunidad”.

Jesús quiere celebrar la Pascua en nuestra casa

Por su parte, el Pbro. Felipe Juárez Ramírez aseguró que Jesús quiere celebrar la Pascua en nuestra casa, por lo que pidió abrir nuestro corazón para que obtengamos frutos de vida al final de la Semana Santa.

El párroco de la Catedral de Tula destacó así de la lectura del Evangelio las palabras de Jesús, cuando pide un lugar especial para la celebración de la Pascua.



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† Ha partido a la casa del Padre el señor Francisco Alejandro Wong López, referente en la radio con su NQ “La Radio sin Límites”.



A sus 85 años de edad deja un legado en uno de los medios masivos más importantes del Siglo XX.

De acuerdo con lo informado por el periodista Octavio Jaimes, en su nota para El Sol de Tulancingo, Wong López forjó una carrera por más de 70 años como profesional de la radio luego de que obtuviera su licencia como locutor apenas a los 15 años de edad.

Ingresó en 1962 a la XEJP Radio Variedades, y para 1971 asumió la Dirección de Organización Independiente de Radio OIR.

Llegó a la ciudad de Tulancingo en 1975 para hacer resurgir la XENQ y la hizo referente en la región y el centro del país.

Ya como director, recibió el Premio Nacional de Periodismo en 1998 por su trayectoria en la radiodifusión.

Y es que “con el Sr. Wong, la NQ favoreció a la evangelización”, en palabras de Mons. Domingo Díaz Martínez.

El Pbro. Margarito Escorcia Reyes recuerda la incursión del padre Rogelio Fernández Magaña en la NQ con los programas “La Palabra nos reúne hoy” y “Vale la pena pensarlo”, espacios para la reflexión con mensajes que salían desde los micrófonos de la radio para llegar a los hogares de la ciudad metropolitana.



“Eran horas y horas de grabación en las cabinas”, recuerda el sacerdote Margarito Escorcia en su paso por la NQ para colaborar con el padre Rogelio Fernández en las grabaciones que le darían voz a la Iglesia en frecuencias abiertas en la década de los 80’s

Hace un año precisamente, el II Arzobispo de Tulancingo lo invitó a la presentación de su libro “Nuestros apodos. Memorias de un camino compartido”, por lo que se logró entablar comunicación directa con él.

Su siempre amable apertura y disposición es reconocida por sacerdotes y fieles laicos de la Iglesia, quienes ahora han externado sus condolencias ante su repentina partida.

¡Descanse en paz Alejandro Wong López!



Una respuesta a “Alejandro Wong dio voz a la Iglesia en la radio”

  1. Avatar de Mercedes Santiago
    Mercedes Santiago

    Epd

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† El VII obispo de Huejutla cumple una década en la diócesis que lo vio nacer y a la que considera como una madre en su formación y servicio



Platicamos con Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, VII obispo de la Diócesis de Huejutla, a 10 años de su ordenación episcopal en la Iglesia particular que lo vio nacer y a la que considera como una madre en el caminar a lo largo de su vida.


¿Cómo se encuentra hoy?

“Estoy muy contento, muy feliz a diez años de estar sirviendo a la Diócesis de Huejutla como obispo que se cumplen el 14 de de marzo”.

“Afortunadamente al ser llamado para este servicio ya conocía la diócesis, pues soy originario de la Diócesis de Huejutla. En una satisfacción de felicidad, alegría y esperanza”.

Nárrenos cómo se dio su llamado

“Fue un momento lleno de felicidad pero también de muchas dudas, de sentimientos encontrados”.

“Previamente me habían nombrado administrador diocesano al quedar vacante la diócesis después de la salida de Mons. Salvador Rangel Mendoza”.

“Entonces como administrador diocesano fui llamado a la Nunciatura Apostólica en enero de 2016, y bueno al ir a la Nunciatura yo esperaba que me dijeran que preparara a la diócesis para recibir al nuevo obispo”.

“Una noticia que yo no esperaba. No me pasaba por la mente de ninguna manera que fuera a ser nombrado obispo”.

“Después de reflexionar ante el Santísimo le presenté al Nuncio algunas objeciones, sobre todo cuestiones de salud e inexperiencia; ante ello me preguntó: ‘Pero confías en el Señor, ¿no?’”.

Y bueno, pues le dije: “Sí, confío en el Señor”. Proseguí: “Bueno, pues estoy dispuesto a servir contando con la ayuda del Señor y de la Santísima Virgen de Guadalupe”. 

¿Dio la noticia o esperó a que lo comunicara la Santa Sede?

“La exhortación del Nuncio es a mantener el secreto, y así me mantuve hasta que la Santa Sede publicó la noticia el 28 de enero. Mientras tanto yo como la Virgen María, guardaba estas cosas en en mi corazón (risas)”. 

¿Su familia cómo lo tomó?

“Mi mamá con mucha alegría, pero también con sus temores. Ella, al ser entrevistada por este medio (Luz de Luz), recuerdo que dijo: ‘Es una gran responsabilidad, una gran misión, pero bueno, pedimos por él para que el Señor lo lo ilumine en esta misión a la que lo ha llamado’”. 

“Mucha alegría también por parte de mis hermanos, familiares y seres queridos”.

¿Recuerda el momento de su ordenación episcopal?

“Fue también de una gran emoción, y al mismo tiempo ya pensaba en la diócesis y en ese gran compromiso que el Señor me encomendaba”.

“Lo viví con mucha fe, con mucha esperanza en que el Señor no me abandonaría, como hasta el momento he experimentado su ayuda, su presencia”.

Descríbanos su escudo episcopal

“En primer lugar el lema: ‘Aquí estoy, envíame’, por el profeta Isaías”.

“Del logotipo, en la diócesis se venera a Totata Jesús, una imagen del Nazareno que es muy querida por la gente, que representa también a Cristo Rey”.

“También un sauce que da referencia al significado de Huejutla, un cerro en alusión al que está en Calnali como parte de la Sierra”.

“Además el símbolo de la cultura náhuatl que significa el habla, la voz, la palabra, la palabra de Dios que se ha de anunciar”. 

¿Cuáles fueron sus primeras renovaciones en la diócesis?

“Lo primero que vimos con el presbiterio fue actualizar el Plan Diocesano de Pastoral, y desde entonces hemos trabajado en cuatro prioridades: ‘Familia y jóvenes’, ‘Realidades emergentes’, ‘Comunión y participación’, e ‘Inculturación del Evangelio’”. 

“Y bueno, esta actividad pastoral se ha iluminado por medio del Proyecto Global de Pastoral de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM)”.

¿Cómo considera que ha sido su caminar como pastor?

“En general han sido años de mucha alegría, de mucha satisfacción, aunque como obispos también nos enfrentamos a varios problemas como la acusación de algunos sacerdotes, también en algunas comunidades de tipo pastoral, la aceptación a los criterios para la la celebración de los sacramentos de iniciación cristiana”.

“¿Qué es lo que más le gusta de ser obispo?”

“Atender a los sacerdotes en sus dificultades, en sus problemas y también a los pueblos, especialmente a los pueblos originarios que tienen sus dificultades propias”.

“También el acompañar los procesos de pastoral que se van llevando a cabo, tanto a nivel diócesis como en la provincia. Pero también algo importante que debo señalar es la comisión que me ha confiado la CEM, de coordinar el trabajo de la Dimensión Pastoral de Pueblos Originarios a nivel nacional”.

¿Qué es para usted la Diócesis de Huejutla?

“Es la diócesis que me ha formado desde adolescente que llegué al Seminario Menor; es como una madre, la madre Iglesia que ha sido mi formadora”.

¿Objetivos por cumplir?

“Algo importante en lo que hemos estado trabajando es en la construcción de la casa sacerdotal para padres mayores, llevamos dos o tres años en este proyecto de construcción, falta por terminar pero son varias etapas”.

“Algo que me interesa mucho es ver, si no concluida, por lo menos con un gran avance, y que ya puedan vivir allí algunos sacerdotes”.

“Esta casa también tiene como finalidad que sea de encuentros, de retiros, de ejercicios espirituales, de usos múltiples, y bueno, tengo la esperanza de que vamos a ir avanzando”.

Agradecimientos

“Quiero agradecer a a mis hermanos obispos de la provincia: Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez (Diócesis de Tula), Mons. Óscar Roberto Domínguez Couttolenc (Arquidiócesis de Tulancingo) y también a Mons. Domingo Díaz Martínez, arzobispo emérito de la Arquidiócesis de Tulancingo”.

“Pero también agradecer a todo el presbiterio de la diócesis, a la vida consagrada y a todos los laicos por su oración, por su cercanía para conmigo, por el empeño en el trabajo conjunto, a caminar como lo han pedido nuestros últimos dos Papas, en sinodalidad”.

Testimonio

Ha promovido el desarrollo de los pueblos, el amor por la lengua, la práctica de las costumbres y tradiciones, y el amor por la persona humana.

Durante su episcopado se ha preocupado por seminarios, parroquias y sacerdotes.

Un obispo cercano al Pueblo de Dios con atención a las necesidades pastorales, espirituales, administrativas y de caridad.

Las personas lo ven como un pastor comprensivo y humilde.



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† Sofia Olvera Cortés esta por cumplir 95 años de edad, de los que 70 fueron dedicados al servicio en La Merced y 50 a la Academia Minerva. Mujer de fe que le entregó su vida a Dios en la Arquidiócesis de Tulanincgo



En una entrevista que había quedado en el tintero, Luz de Luz pudo platicar con la señorita Sofía Olvera Cortés, mujer de fe que le dedicó su vida a la Iglesia de Tulancingo.

Alegre, sonriente, pasiva, atenta y sincera, así atendió cada una de las preguntas realizadas para permitirnos conocer más de ella y de su intención, desde muy joven, de ofrecer su servicio en la capilla de La Merced, donde ha visto el paso de varios rectores del Seminario de Tulancingo.

Contrariada por las cámaras y luces, la señorita Sofía llegó un tanto nerviosa a La Merced, foro testigo de su vida, templo que si hablara daría grandes referencias de ella como ejemplo de mujer.

Tomó asiento mientras le era colocado el micrófono y realizábamos las últimas pruebas en las cámaras, pero mientras soltaba una que otra broma para amenizar la espera.

Luego comenzó a hablar de su historia que se remonta a los años de 1950, cuando decidió adherirse por completo a la que llama su iglesia, La Merced.

Su iglesia La Merced

“Ha sido mi iglesia, se puede decir, siempre fue mi iglesia por la cercanía a la casa (su casa), y también porque aquí he tenido muchas gracias que el Señor Dios me ha concedido”, explicó.

Sacerdotes y capellanes

Sentada frente a la cámara y teniendo la vista de la nave del templo histórico ubicado en Tulancingo, accedió a que le llamáramos Miss, como se dirigían a ella en el Seminario de San José.

Luego, a pregunta expresa sobre sacerdotes que recodaba puso en la lista al primer capellán de La Merced, Martiniano Sagaón Hernández; también mencionó a los sacerdotes Andrés Olivares Alvarado, Juan Bautista Salinas, Jorge Luis Anaya Merino, Tomás Roque Cruz, Jorge Martínez Ángeles, Mario Reyes Jiménez, Gerardo Pérez García, Germán Gallegos Espinoza y José Luis Moreno Enríquez.

Al hablar de los señores obispos de Tulancingo mencionó a Mons. Miguel Darío Miranda y Gómez, Mons. Adalberto Almeida y Merino; y con mucho cariño a Mons. Pedro Arandadíaz Muñoz y Mons. Domingo Díaz Martínez.

La señorita Sofía también compartió que ya pudo conocer a Mons. Roberto Domínguez Couttolenc, actual arzobispo de Tulancingo, de quien dijo ser “un hombre muy preparado”.

Benjamín, su padre

La memoria la llevó a acordarse de su señor padre, el señor Benjamín, como el hombre que siempre le inculcó empezar el día encomendándose al Señor con un canto que con gustó entonó.

La señorita Sofía fue hija de Benjamín y Luciana, y tuvo cuatro hermanos: Cecilia, Carlos, Lauro y Victoria.

Servicio

Motivada por el ejemplo de su papá, Miss fue adentrándose en el servicio a Dios y a la Iglesia, lo que hizo pedirle al padre Andrés Olivares ser servidora en La Merced.

La señorita recordó aquel día en el que se acercó al padre: “Yo quisiera que me dejara venir a servirles a ustedes aquí sin que me paguen ni un centavo (sic)”.

Tras la positiva respuesta del capellán, Miss Sofía se metió de lleno a servir en La Merced.

“Hacía de todo. Oficinas, servicio del altar y hasta la contabilidad llevaba aquí”, compartió su sobrina Amelia Olvera.

Su servicio comenzó a establecerse, tanto que los momentos se convirtieron en semanas y meses que llevaron a cumplir 70 años en el servicio de La Merced. 

El Seminario

“¿Cómo le digo, señorita Sofía o le digo miss?”, le pregunté al inicio de la entrevista; “Miss, usted me recuerda a mis alumnos”, fue su respuesta.

El sobrenombre le fue dado en el Seminario de Tulancingo a donde llegó a dar clases por invitación del padre Germán Gallegos.

“Nos entendimos el padre Germán y yo, iba según a dar clases (sic), pero sí ayudé en ese sentido al Seminario”, expresó. 

Academia Minerva

Previo a la entrevista, Luz de Luz tuvo acceso a álbumes de fotografías que la hicieron recordar grandes momentos de su vida como la Academia Minerva que dirigió durante 50 años.

“Tengo muchos recuerdos de la academia”, dijo al mencionar la encomienda que le dio el capellán Martiniano Sagaón.

El grupo de danza

“Ahí como dicen sí me volé la barda”, expresó la señorita Sofía al recordar el grupo de danza que formó para bailar, e incluso llevar esos números a la Basílica de Guadalupe cada 8 de diciembre.

Y es que de acuerdo con la señorita Sofía, el grupo le dio mucha satisfacción pues ella también lo veía como “un ganchito” para acercar a la gente a Dios.

“Gracias a la danza algunos de ellos llegaron a convertirse a nuestro Señor. Hubo gente que hasta se tuvo que bautizar porque no estaba ni bautizado”, agregó.

La danza se convirtió en su pasatiempo favorito, tanto que lo sigue practicando: “Hasta la fecha todavía ya así de vejestoria como soy (sic). Luego pone Reina, mi sobrina, sus músicas y yo le estoy dando (sic)”.

Entrega

“Para mí era un gusto estar al cien por ciento aquí. Con toda entrega, con todo mi corazón estuve. Lo feliz que pude tener en la vida, lo tuve aquí, por esa señora que le dicen La Merced, esa señora del cielo que es la madre de Dios”, compartió.

Su familia

Por un tiempo la señorita Sofía vivió en una casa ubicada frente a la capilla de La Merced, pero con el paso de los años y de su edad, su familia decidió regresarla a su casa para brindarle los cuidados necesarios.

A sus próximos 95 años de edad, Miss puede caminar apoyada por sus sobrinas que se encargan de ella: “Reina y Amelia me han tratado con mucha caridad, lo cual le agradezco a Dios y le digo que las bendiga”.

Testimonio

Humilde en razón de su servicio se mantuvo la señorita Sofía durante la entrevista, pero no dudó en compartir que vivió momentos de alegría.

“Un gusto el que el Señor me haya concedido servir aquí en la capilla, para mí es un regalo que Dios me dio, un regalo de aquellos que no se pueden pagar con nada. Con eso digo todo”, compartió.

Mensaje

Al final de la entrevista, la señorita Sofía quiso enviar un mensaje a familia, amigos, sacerdotes, obispos y fieles que la recuerdan.



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† En el 4º Domingo de Cuaresma, León XIV ha hecho un nuevo llamado a la paz en Oriente Medio



En el 4º Domingo de Cuaresma, León XIV ha hecho un nuevo llamado a la paz en Oriente Medio.

El Papa ha pedido un alto al fuego, desde el Palacio Apostólico tras rezar el Ángelus; y un «¡cese a las hostilidades!» desde su cuenta oficial en la red social X.

Sin mencionar a Estados Unidos, Israel e Irán, el Santo Padre lamentó que durante las últimas dos semanas el pueblo de Oriente Medio ha sufrido la atroz violencia de la guerra.

El Papa también expresó su preocupación por la situación en el Líbano, devastado por los enfrentamientos entre el ejército israelí y Hezbolá.

Según agencias internacionales, eñ conflicto ha provocado la muerte de más de 1200 personas hasta la fecha, entre ellas al menos 200 niños.

Con información de Vatican News



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† El Papa calificó como signo de esperanza que mujeres y hombres de distintas nacionalidades, lenguas y culturas se mantengan unidos por la fe



En su audiencia general de este miércoles, el Papa León XIV continuó su catequesis sobre el documento conciliar «Lumen gentium», al reflexionar sobre el tema de la Iglesia como pueblo de Dios.

Desde la Plaza de San Pedro, el Santo Padre subrayó que la Iglesia es un solo pueblo, pero incluye a toda la humanidad en su diversidad, y que cada cristiano está llamado a «difundir el Evangelio por todas partes y a todos».

El Papa reiteró que en la Iglesia hay y debe haber sitio para todos, llamados a anunciar el Evangelio y a dar testimonio en todos los ambientes en los que se vive y obra. 

León XIV calificó como signo de esperanza que ante conflictos y guerras, en la Iglesia convivan mujeres y hombres de distintas nacionalidades, lenguas y culturas, unidos por la fe.

Con estas palabras, el Papa hizo recordar a Francisco, con su «Todos, todos, todos», expresado en la JMJ de Lisboa.

Con información de Vatican News



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