El clamor de la tierra y de los pobres
«Debemos comprender que un verdadero enfoque ecológico siempre se convierte en un enfoque social; debe integrar cuestiones de justicia en los debates sobre el medio ambiente, para así escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres» (Laudato Si’, 49), dejó escrito el Papa Francisco en la Encíclica sobre el cuidado de la Casa Común.
En la Provincia Hidalgo claman por su tierra pobladores de Jalapilla, municipio de Singuilucan, pues en la región natural de la Comarca Minera y donde el maguey es el refugio de flora y fauna, pretenden instalar un megaparque fotovoltaico de más de 800 hectáreas.
“Lo sentimos como una amenaza, una amenaza a la vida misma porque nosotros dependemos de la planta del maguey, somos familia de tlachiqueros y nuestro modo de vida es este, muy apegado a la naturaleza”, dijo Brisa Fernanda Flores, habitante de la zona.
El temor, la impotencia y la tristeza de sentirse robados ha crecido sobre todo entre quienes no han aceptado ceder sus tierras a un proyecto ambicioso para el gobierno estatal que busca dar fuente de energía a polos de desarrollo económico.
Los mismos representantes de empresas transnacionales han referido estar en la zona desde 2017, pero solo para tratos con comisariados, sin dar voz a pobladores de la zona con pequeñas parcelas.
Desde 2019, según reportan habitantes, las empresas ocuparon el tiempo de la pandemia para reunirse de manera privada con ejidatarios; algunos sí aceptaron, sí se rentaron, sin contrato de respaldo.
“Las empresas ni siquiera se han acercado a nosotros ni siquiera nos han buscado. No han buscado a todos aquellos que no rentamos; cómo nos va a perjudicar o qué beneficios tendríamos”, dijo Victor Manuel Otamendi.
De acuerdo con la revista Forbes, “durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, empresas buscaron instalar parques solares en esa región (Epazoyucan, Singuilucan, Zempoala), pero la Comisión Reguladora de Energía (CRE) negó los permisos. Fue con la llegada de Sheinbaum al poder que recibieron luz verde”.
“Aquí en Singuilucan tenemos aproximadamente 400 familias que se dedican a esto. Ninguno de ellos, ninguno de los productores, ninguno de los que se dedican al turismo, ninguna de las familias que van a ser afectadas fueron consultadas para la para la elaboración de este proyecto y ellos en reiteradas ocasiones se han denunciado incluso públicamente ante su gobierno municipal y ante el gobierno estatal, pues que no se les consultó”, refirió por su parte el periodista Octavio Jaimes.
Para el 2024, habitantes, trabajadores agrícolas y tlachiqueros ya advertían sobre la instalación de parques fotovoltaicos para la producción de electricidad “verde” en una zona donde 70 % de la población vive del maguey.
“Están quitando no solo magueyes, también arbustos, árboles y prácticamente todo. El quitar nuestras plantas nativas, nuestras plantas que durante miles de años han existido y que nos han dado no solo la bebida, sino que nos han dado casa, vestido, sustento, pues ahora nos damos cuenta el daño a la tierra que le hemos hecho”, declaró el señor Rogelio Moreno.
“Ante la situación, la verdad, me han hecho la invitación y no acepté y ni voy a aceptar porque si yo acepto al rato de qué voy a vivir. Son personas que pues se van a apoderar de nuestras tierras, de las cuales hemos vivido por muchos años. Y si eso pasa, ¿a dónde nos vamos a a ir a buscar trabajo, a a lo a obtener lo que obtenemos aquí? Yo no acepto. Y ni voy a aceptar”, agregó el señor Odilón Riveros.

Carlos Henkel, secretario de Desarrollo Económico en Hidalgo, durante la conferencia de prensa semanal de Gobierno del estado, el 27 abril de este año, dio a conocer una serie de actualizaciones de los tres proyectos (2 previamente anunciados y uno nuevo) que pretenden instalar este mismo año.
• Akuwa Solar, con inversión de 132 mdd (2 mil 305 mdp)
• Saturno Solar, con inversión de 151 mdd (2 mil 625 md)
• Delfín Solar, con inversión de 151 mdd (2 mil 625 mdp)
El funcionario estatal explicó que los dos primeros ya cuentan con resolutivos a nivel federal, por instancias como la Comisión Nacional de Energía (CNE), la Secretaría de Energía (Sener), el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), Instituto Nacional de Antrpología e Historia (INAH), Comisión Nacional del Agua (Conagua), Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), Secretaría de Infraestructura de Comisiones y Transportes (SICT).
Así como con dictámenes y licencias de instancias estatales como la Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible (Sipdus), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos.
“Quieren abarcar más de 800 hectáreas y pues esto es enorme, es enorme para nosotros, como un monstruo de siete cabezas (sic)”, expresó Brisa Fernanda al respecto.
De las tres, Akuwa Solar será ubicada en territorio de Singuilucan (95 %) y Epazoyucan, conectará a dos líneas eléctricas de la CFE en 230 kV a través de subestaciones, en una región clasificada como “propiedad rústica”, en ejidos y parcelas de Escobillas (Epazoyucan), Jalapilla y Santa Mónica (Singuilucan).

De acuerdo con el Inegi, la comunidad de Escobillas tiene 207 habitantes, Jalapilla 114 y Santa Mónica 1,357.
Es en la de menor población donde no cedieron sus tierras para la instalación de paneles, pero temen el impacto ambiental de un parque fotovoltaico a metros de distancia y que los dejará practicamente rodeados.
“Es una situación, la verdad, muy lamentable que tenemos que estar viviendo día a día con esta amenaza de perder nuestro territorio, perder nuestro modo de vida y pues también la naturaleza con la que convivimos”, declaró Brisa Fernanda, quien habita la zona junto con su esposo y su suegro.
“Desgraciadamente han dicho que donde vivimos son tierras infértiles, tierras que no producen, pero es todo lo contrario. Estamos enriquecidos de flora y fauna, la cual está en riesgo de terminarse, de ser exterminada por el parque fotovoltaico”, declaró Victor Manuel Otamendi, de oficio tlachiquero, ante la poca respuesta obtenida de las autoridades.
Don Felipe Padilla defiende el oficio heredado por sus padres, de una actividad considerada ancestral: “Yo no acepto (dinero). Ya me invitaron, pero no, yo no acepté. Yo no acepté. Yo quiero seguir aquí en mi territorio, donde fui nacido. Sí, donde dejaron papá y mamá”.
Ante la falta de información recibida y desconocer los efectos reales de paneles que estarían instalados durante 30 años, el señor José Manuel Otamendi dijo que se enfrentarían a “un cambio de vida muy fuerte, porque el aire tal vez sería contaminado, ya no respiraría uno aire puro y el calor que producen esas celdas generarían temperaturas muy elevadas”.
Por la ubicación de sus hectáreas y lo que ha podido escuchar entre sus vecinos, de quienes dice ya firmaron y no les han pagado, el señor Odilón Riveros, también tlachiquero, externó su postura.
“Quedaríamos prácticamente rodeados de cosas que pues aquí no se han visto. Más aparte lo que nos puedan afectar. O sea, las consecuencias que se pueden tener. No sabemos exactamente qué es lo que vaya a ocurrir, pero pues por las dudas pues no. No estamos de acuerdo”.
Por su parte, el señor Rogelio Moreno reflexionó sobre el impacto a largo plazo: “Quienes rentarán sus terrenos dicen: ‘Me van a rentar mi tierra y y voy a obtener un beneficio económico a corto plazo’. “Pero a largo plazo qué les estamos dejando a las futuras generaciones. ¿Qué les vamos a dejar? Por un beneficio económico ellos ya no van a tener que comer ya no van a tener que respirar, ya no van a tener dónde sembrar, dónde plantar”.

“Nosotros hemos entregado documentos al gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca. Entregamos ahorita otro documento más, el cual todavía no nos responden. Sentimos que esto ha sido un una burla a la población”, declaró Brisa Fernanda como parte del proceso que han hecho por la vía legal, buscando ser escuchados.
Y a este se suman una serie de documentos para la no construcción del parque solar o para la solicitud de respuestas a peritajes realizados en la zona, los cuales se han quedado como “firmados de recibido” o sin dictamen favorable para los pobladores.
• Coesbioh, con fecha del 5 de abril de 2024
• Presidente municipal de Epazoyucan, con fecha del 23 de julio de 2025
• Presidenta municipal de Singuilucan, con fecha del 24 de julio de 2025
• Presidencia de México, Semarnat, Gobierno de Hidalgo, Semarnath, Coesbioh, Saderh, Cedspi, CDHEH, Desarrollo Económico, y a sus titulares, con fecha del 31 de julio de 2025
• Semarnat, con fecha de octubre de 2025
• Semarnath, con fecha del 7 de enero de 2026
• Gobernador de Hidalgo, con fecha del 16 de enero de 2026
• Cedspi, con fecha del 16 de enero de 2026
• Proespa, con fecha del 16 de enero de 2026
• Saderh, con fecha del 11 de febrero de 2026
“Pedimos transparencia, porque nosotros ya hemos ingresado varios documentos a gobierno del estado, gobierno federal y pues no hay una respuesta concreta”, externó Victor Manuel Otamendi al respecto.
Fue el 17 febrero de este año cuando el tema fue llevado a la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum, en la que se dieron a conocer irregularidades en la construcción del parque fotovoltaico en Singuilucan y Epazoyucan.
Ese día la presidenta afirmó que “ningún proyecto puede desarrollarse en un ejido sin la aprobación de los ejidatarios y, en caso de tratarse de población indígena, debe garantizarse una consulta previa, libre e informada”.
No obstante, de manera directa, el periodista Octavio Jaimes la cuestionó mientras hacía un recorrido a bordo de una camioneta por el municipio de Singuilucan, sin obtener una declaración de su parte.
“Entregamos documentos también a la Secretaría de Agricultura, al maestro Napoleón, porque nos ha visitado su personal ya en dos ocasiones en 2023 y 2024, y de esas visitas tampoco nos han entregado un resumen. No nos han entregado su su opinión. Ha venido el procurador Hugo Cortés de Proespa. Hizo él un peritaje que tampoco nos ha entregado”, refirió Brisa Fernanda.
“Nosotros entregamos también documentación a Semarnat federal, a la maestra Alicia Bárcenas, y también a su vez hemos entregado este documentación a la Secretaría de Medio Ambiente aquí en Pachuca, la licenciada Janet, y también a Semarnat estatal. Hemos tenido la visita también de Semarnat estatal. Esto desde 2000 diciembre de 2023, y a la fecha no nos han contestado”.

Es el mismo periodista quien en una entrevista con la bióloga Rosana López García conoció que más de 60 especies de flora y fauna están en riesgo por la instalación del parque solar en Hidalgo, de las cuales al menos seis son endémicas, seis están bajo amenaza y hay una en peligro de extinción.
“De acuerdo con investigaciones hechas por la especialista, basadas en la Norma Oficial Mexicana (NOM) 059 2001 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en ambos municipios involucrados hay al menos cinco especies animales endémicas, tres de las cuales requieren protección especial”, escribió para El Sol de Hidalgo.
El 9 de septiembre de 2025, en conferencia de prensa, productores de maguey y pulque, así como campesinos y tlachiqueros, expusieron que el impacto ambiental sería de múltiples niveles, pues se trata de terrenos fértiles en los que se produce maíz, trigo y cebada.
Ese día el señor Rogelio Moreno hizo una serie de acotaciones respecto a la zona donde ha crecido desde niño: “Aquí es una región maguellera, es es parte de una hacienda pulquera, y ahorita quieren poner paneles solares y erosionar toda esta parte. El maguey va a sufrir muchos daños. El maguey es refugio de mucha flora y de mucha fauna”.
“Aquí podemos apreciar águilas […] Aquí también las abejas hacen sus nidos en el maguey […] Tenemos diferentes tipos de nopales, también la tuna bonda, la tuna roja; del aguamiel elaboramos miel; son productos y subproductos que nos que nos regala bondadosamente el maguey […] El maguey es denominado también un árbol y nos da tres veces más oxígeno que que cualquier otro árbol. La hormiga del escamol que también se da aquí, base de nuestra gastronomía; el chinicuil”, externó Brisa Fernanda.
Por su parte, el señor Odilón Riveros reiteró lo obtenido por los maguellales: “La planta del maguey nos da trabajo, nos da vida, nos da alimento. Y pues lo que le sigue”.
Además la zona es de recarga de mantos freáticos de alta calidad ecológica que abastecen de agua a comunidades cercanas; el riesgo es que el parque se ubicaría a 5.6 kilómetros de la cabecera municipal de Singuilucan, a 4 kilómetros de Epazoyucan y a 21 kilómetros de la laguna de Tecocomulco, un humedal natural reconocido por su biodiversidad y su papel en la regulación hídrica del Valle de Tulancingo.
En torno a Laudato Si, la encíclia sobre el cuidado de la Casa Común, el señor Rogelio Moreno manifestó algunos puntos: “El Papa Francisco era muy claro. Decía que nosotros no podemos hacer mal uso de la tierra. O sea, no podemos dejar tierra infértil a las futuras generaciones porque ahí se habla hasta del pecado. De no matarás, porque yo estoy limitando de este sustento a las futuras este generaciones. Entonces es igual ahí donde pues esa reflexión como católicos. Tenemos que defender la tierra. Es responsabilidad de nosotros”.
El riesgo se extenderá a 30 años, con los residuos del parque solar que se ubicaría a 5.6 kilómetros de la cabecera municipal de Singuilucan, a 4 kilómetros de Epazoyucan y a 21 kilómetros de la laguna de Tecocomulco, un humedal natural reconocido por su biodiversidad y su papel en la regulación hídrica del Valle de Tulancingo.
“Tenemos en la localidad de Jalapilla, otra de las que va a ser afectadas, pues prácticamente se van a quedar sin agua porque ellos el único suministro que tienen de vital líquido es un manantial que seguramente se va a secar porque el manantial está en tierra donde se va a construir este parque solar”, aportó el periodista Octavio Jaimes.

Los afectados promueven actualmente una petición en la plataforma change.org, en la que despliegan seis puntos para frenar el proyecto.
La nombraron: “Epazoyucan y Singuilucan en riesgo”, con la que se dirigen a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo; al gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar; y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Otras de sus alternativas es recurrir al Santo Padre, el Papa León XIV, a quien busca enviar una carta firmada por los habitantes de Jalapilla “para que sepa que existimos y que estamos pasando por esta situación tan difícil”.
“Hacemos este este llamado por la vida y porque queremos seguir existiendo y viviendo con nuestros modos y con nuestras formas de vida que son del campo”, clama Brisa Fernanda, quien no cesa en sus intentos por defender su tierra.
“Sabemos que Dios creó el mundo en siete días. El séptimo día lo descansó, sabemos, pero en los primeros seis días Él creó la naturaleza, creó el día, la noche el mar, el cielo, los peces, las aves, los animales para que convivieran con el hombre y la mujer. Al sexto día creó al hombre y creemos fielmente en que Él lo hizo con esa sabiduría para que nosotros conviviéramos con esta naturaleza y aprovecháramos los recursos, pero no que termináramos por acabar con su gran creación. Dios nos ha dado esta tierra para saberla administrar, no para sembrar celdas solares, nos la ha dado para sembrar vida”, agregó.
A unos kilómetros de distancia se encuentra el racho “La Gaspareña”, administrado por el señor Rogelio Moreno y su esposa, testimonios reales de que se puede vivir de la producción del maguey, incluso invitado para ser parte del Turismo Comunitario que promueve el mismo Gobierno de Hidalgo.
Ahí trabaja con alternativas como el jarabe de aguamiel, destilado de pulque y alimentos a base se maguey: “Si nosotros trabajáramos y quizás el gobierno invirtiera más en apoyar este tipo de proyectos, pues también de aquí podemos sobrevivir, también de aquí podemos dar un sustento a nuestras familias”.
Su propuesta radica en que los mismos paneles solares en menor proporción dotarían de herramientas técnicas y de energía a agrícolas y tlachiqueros para que comercializaran su producto, fuente del sustento de sus familias.
“Sería un producto que aparte de sano no generaría un problema ambiental. Ahí sí se justifica el que yo tenga un panel solar”.

Luz de Luz pudo percibir el clamor de la tierra y de los pobres, habitantes que juntos reúnen alrededor de 100 hectáreas que quedarán rodeadas del parque solar.
“No nos no no estamos en acuerdo de eso, al menos yo que voy a quedar rodeado de los vecinos. No, no, no, no, no, no, no. No queremos eso. Esos esos proyectos no. Aquí no”, dijo el señor Felipe Padilla.
“Para mí el maguey es vida. Porque el el maguey me da, como le digo, me da me da trabajo, me da comida, me da todo, todo”, agregó Odilón Riveros.
“Lo que sí podemos asegurar es de que va a haber una pérdida de biodiversidad que es gravísima, que ya no va a tener marcha marcha atrás […] Ahora imagínate dentro de 30 años, ¿dónde se va a depositar todo esto? Que ya no va a funcionar, y no estamos hablando únicamente de los paneles solares, estamos hablando de esas baterías donde se va a acumular esa energía”, manifestó Rogelio Moreno.
“Nosotros pediríamos que no se instale ese parque fotovoltaico, que realmente haya una consulta, una información a las comunidades porque pues aquí los únicos beneficiados son los ejidatarios”, externó Victor Manuel Otamendi.


Director Luz de Luz
Periodista
Coordinador de la Pastoral de la Comunicación en la Provincia de Hidalgo
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