Derechos y obligaciones de los fieles laicos
† Lo que el alma es en el cuerpo, eso han de ser los cristianos en el mundo
El Código de Derecho Canónico (CIC), en los Canones 224-231, aborda los derechos y obligaciones de los fieles laicos. La Constitución Lumen Gentium (LG) del Concilio Vaticano II en sus números 30-33 explica la identidad y misión de los laicos.
No pretendo en estas pequeñas reflexiones agotar la doctrina expuesta en el capitulo IV de la LG y en CIC, sino a la luz de esta presentar su identidad, su misión específica, su relación con la jerarquía y su participación en la vida social y eclesial en orden a hacer presente el Reino de Dios.
Se ha desarrollado una nueva conciencia sobre la misión de los laicos, se ha pasado de una conciencia pasiva y negativa, a una visión activa, responsable y positiva.
Se ha concebido como una sola vocación a la santidad y a la salvación. La Iglesia “sociedad de los llamados por Cristo”, asamblea divinamente pensada y querida, no se divide en virtud de las diversas vocaciones, sino que se construye por ellas, según la afirmación paulina: «Un solo cuerpo, y miembros todos los unos de los otros» (Rm 12,5).
Por eso los elementos que diferencian a sus diversos miembros -o sea, los dones, los cargos y los diversos cometidos eclesiales- constituyen en sustancia una especie de complemento recíproco y están ordenados a la única misión del mismo cuerpo (cf LG 7; AA 3): «El hecho de que en la iglesia se pueda ser pastores, laicos o religiosos, no implica desigualdad, en cuanto a la dignidad común de los miembros (cf LG 32) sino que expresa más bien la articulación de las junturas y de las distintas funciones de un organismo.
Deja un comentario