La violencia continúa: asesinan a otro sacerdote
El 15 de septiembre de 2026 hallaron el cuerpo del padre Román de la Cruz Hernández a un costado de la carretera en los límites de Lolotla y Tlanchinol, Hidalgo. Era párroco de Santa Cruz, en Huejutla de Reyes, y coordinaba la pastoral profética de su diócesis.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) pidió una investigación exhaustiva y justicia; el obispo de Huejutla, José Hiraís Acosta Beltrán, llamó a no especular y, al mismo tiempo, a no permitir que este crimen, ni los demás que han lastimado al país, quede impune.
La violencia ha dejado de ser excepción y se ha vuelto, tristemente, muy cotidiana: extorsión en el comercio, fosas, jóvenes reclutados, familias que buscan huesos con pico y pala, y un gobierno que a menudo hace caso omiso de la situación.
En este escenario, el asesinato de un sacerdote ya no produce el impacto que debiera en las instancias gubernamentales y en amplios sectores de la sociedad.
Es por ello que hoy más que nunca es necesario que trabajemos en comunidad para detener la violencia, y no olvidemos las palabras de el Arzobispo Primado de México, Carlos Cardenal Aguiar Retes: “La violencia y la inseguridad que se sufren en el país […] nos reclaman acciones concretas y constantes a todos los actores de la sociedad para ponerle un freno efectivo”.

Licenciado en Derecho,egresado de la Universidad Autónoma de Coahuila. Entre otros cargos se mencionan; Asesor en Materia de Seguridad Nacional y Seguridad Binacional en la American Society of Mexico (AMSOC), Coordinador de Asesores del Presidente de México Republicano, Secretario de Gobierno, Gobierno del estado de Hidalgo, Administrador Central de Regulación del Despacho Aduanero de la Administración General de Aduanas, Coordinador de la Unidad de Desarrollo y Control Interno de la Policía Federal Preventiva de la Secretaría de Gobernación, Coordinador de la Unidad de Supervisión a la Campaña Permanente Contra el Narcotráfico de la Procuraduría General de la República.
Deja un comentario