Diócesis de Huejutla pide justicia tras homicidio de sacerdote
† Episcopado Mexicano, el Diálogo Nacional por la Paz y la Iglesia en México hacen un llamado a las autoridades para una investigación exhaustiva y esclarecer los hechos
A través de un comunicado, la Diócesis de Huejutla pidió una investigación exhaustiva tras la privación de la vida del Pbro. Román de la Cruz Hernández.
La Iglesia particular, en el documento firmado por Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, se dijo consternada por la noticia sobre el sacerdote que se desempeñaba como párroco en la comunidad de Santa Cruz, municipio de Huejutla.
“A todo el Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Huejutla los saludo con la esperanza del Resucitado: La paz esté con ustedes”, se lee en el inicio del comunicado.
Tras los lamentables hechos y derivado de la noticia, el obispo de Huejutla pidió no especular y permitir que las autoridades correspondientes realicen las labores de investigación.
Asimismo, ante la situación de violencia que se vive actualmente en el país, hizo un llamado a las autoridades para que se realice una investigación exhaustiva y se llegue al esclarecimiento de los hechos: “Que se haga justicia y no permitir que este suceso, ni los demás crímenes que han lastimado nuestra nación, queden impunes”.
Este 16 de septiembre, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo público su comunicado de solidaridad con Mons. José Hiraís Acosta Beltrán y la Diócesis de Huejutla ante el asesinato del padre Román de la Cruz Hernández
“Pedimos a Dios por su eterno descanso y por el consuelo de su familia y comunidad. Al mismo tiempo, hacemos un llamado a las autoridades a esclarecer estos hechos y procurar justicia. Encomendamos a la Diócesis de Huejutla a Nuestra Señora de Guadalupe, Reina de la Paz”, se lee en el documento firmado por Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, y Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general.
La CEM reforzó el llamado a las autoridades para una “investigación exhaustiva” que permita esclarecer los hechos y se haga justicia de manera expedita.
Este mismo miércoles, horas después de que se confirmaran los hechos, el Diálogo Nacional por la Paz se sumó al llamado de justicia y pidió, del mismo modo, una investigación exhaustiva e imparcial que esclarezca los hechos y garantice que este crimen no quede impune.
El Diálogo Nacional por la Paz externó su cercanía con la Diócesis de Huejutla y su obispo, Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, a quien le reiteraron el llamado “a construir, desde el diálogo y la reconciliación, una cultura de paz que erradique el odio y la venganza de nuestra sociedad”.
Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, obispo de la Diócesis de Huejutla, hizo un “apremiamante llamado” a la sociedad a construir una cultura de paz y reconciliación en busca de la erradicación de la violencia y el respeto a la vida de cualquier persona.
“Dejemos que Dios en su infinita bondad nos ayude para sacar del interior del corazón humano todo sentimiento destructivo de rencor, venganza y odio que atente contra lo más preciado que nos ha regalado: ‘La vida’. Que nuestra Madre Santísima de Guadalupe Reina de la Paz, nos auxilie y acompañe, para reconocernos todos hermanos e hijos de Dios y cuidemos la única familia que todos formamos”, externó.
En la misma sintonía, la Arquidiócesis de Tulancingo hizo pública una esquela para acompañar a la Diócesis de Huejutla, con un mensaje de cercanía a familiares, amigos y feligreses del padre Román de la Cruz Hernández.
“Ante el dolor y la incertidumbre, como Iglesia no renunciamos a la esperanza ni a la verdad. Elevamos nuestra oración para que las autoridades puedan esclarecer plenamente los hechos y para que la justicia siga su curso”, se lee en el mensaje a través de las redes sociales.
La Iglesia metropolitana pidió también por la conversión de quienes cometieron este acto, “para que el Señor transforme sus corazones, los lleve al arrepentimiento y los aparte del camino del mal”.
De acuerdo con información proporcionada por la Diócesis de Huejutla, el Pbro. Román de la Cruz Hernández tenía 48 años de edad, nacido el 28 de julio de 1978 en Mazahuacán, municipio de Lolotla.
Fue ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 2006, actualmente, con 19 años al servicio de la Iglesia, se desempeñaba como párroco en la comunidad de Santa Cruz, Huejutla; el padre Román también era miembro del Consejo Presbiteral de la diócesis.
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