† Es momento de poner énfasis en la importancia que debe tener la Palabra de Dios en nuestra vida
Muchos me dicen que tienen niños pequeños y que si creo que se pueda leer y estudiar la Biblia en familia, y mi respuesta siempre es: ¡Claro que se puede! Solo es cuestión de organizarnos.
La idea es que sea una Biblia grande, con letra adecuada para que todos la puedan leer.
De preferencia que sea la de Jerusalem o la Latinoamericana, que tienen traducciones claras y entendibles para todos.
Para que sea más fácil su uso podemos adaptarle unos separadores hechos a base de listones delgados pegados en un cartón, y se le pueden meter entre la pasta y las hojas para dejar señalado donde nos quedamos.
También es bueno poner la Biblia en un lugar especial, a la vista de todos y cerca de donde convivimos más.
Tener un horario para cada actividad siempre es muy bueno, y también lo es para la lectura de la Biblia.
Primero que nada debemos establecer cada cuanto la vamos a leer y de ahí sale también por cuanto tiempo lo vamos a hacer.
Cuando tenemos hijos es muy bueno que desde pequeñitos se acostumbren a leer la Biblia.
Podemos decir que desde que aprenden a leer debemos dejarlos que participen en la lectura de la Palabra de Dios.
Cuando nuestros hijos estaban muy pequeñitos buscamos una Biblia para niños que tuviera dibujos claros y pocas letras para que comenzaran a conocerla.
Leer en familia la Biblia es algo que no tiene precio porque es compartir la Palabra de Dios y aplicarla a nuestra vida familiar. ¡Animémonos a leer la Biblia en familia!
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